domingo, 11 de abril de 2021

Mi vecina la neni #3 ✿

 Me imoresiona todo el apoyo que he recibido, gracias por sus comentarios, así dan ganas de continuar. Aquí les dejo con un capítulo más largo, sin duda mi favorito de todo lo que llevo de esta historia, ojalá no les moleste el exceso de imágenes, pero así me gustó a mi, irla escribiendo en base a las imágenes, a veces puede que no cuadren al 100% pero hago mi esfuerzo por mantener la fantasía. Espero lo disfruten mucho, los quiere... Corrin ❤️

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Descanse un poco y trataba de imaginar que esto simplemente era un sueño muy bien imaginado, seguía apachurrandome por todos lados esperando despertar, cosa que nunca sucedió.

De repente tuve una sensación extrañamente familiar. Sentí una presión en el abdomen, y comencé a darme cuenta de que en medio de las piernas tenía una sensación de incomodidad, rápidamente la presión en el abdomen se hizo más fuerte, recordé que mi madre una vez me dijo que las chicas no pueden aguantar tanto más ganas de ir al baño, así que lo más seguro fue que era eso.


Muy rápidamente me levanté, fui tan rápido como pude al baño. Encendí la luz y ahí me encontré con la taza, rápidamente la abrí, estaba a punto de bajar la tanga para sacar mi cosa y orinar. Las ganas eran tan fuertes que se me salió un pequeño chorro que se deslizó por toda la pierna hasta llegar a los tobillos donde se encontraron con las calcetas coloridas que tenía, emapandolas de ese líquido. Me sentía incómodo y sucio, cuando por más que lo evite, no me pude librar, di la vuelta, baje la tanga y me senté rápidamente, abrí las piernas y a través de ese par de labios empezo a fluir el líquido. Fue toda una sensación de alivio, y a la vez un poco exitante, ya que podía sentir como fluía a través de esa nueva abertura. Sin duda una sensación muy diferente a orinar parado como hombre.


Termino de salir todo y me quedé un poco asombrado apreciando lo que me faltaba de ver. 

Era sin duda una vista muy diferente, como hombre siempre era ver mis jeans hechos bola junto con los boxers debajo junto con mis piernas peludas. Ahora esa tanguita que tenía se sostenía de mis suaves y tersas piernas depiladas y a lo lejos aquellos pies pequeños con coloridas calcetas.


Me quedé viéndolo un poco, tome la tanga y vi la parte de enmedio como tenía una mancha blanca que se veía algo fresca, toque un poco el líquido, y al parecer era lo que sentía hace un rato cuando desperté. Acerque mis dedos, los olí y tenían un olor como de sudor pero con una fragancia peculiar, no olía a sudor oloroso y fuerte de un hombre, sino a un sudor delicado y suave.



Ya totalmente asqueado pero intrigado, tome un poco de papel y me limpie ese líquido blanco, recordando que faltaba una cosa más. Tenía que limpiarme la vagina, "hay por dios, esto es verdad? Tengo que limpiar... Mi vagina?!?!"

Aunque no quisiera no tenía de otra. Tome unos cuantos cuadritos, los enrolle en la mano, me levanté un poco, cerré lo ojos y con una actitud de asco, pase el papel de atrás hacia adelante.

Recorriendo por primera vez desde esta perspectiva aquellos labios húmedos chocando contra el papel suave y absorbente. Trate de hacerlo rápido y aún así fue una sensación muy fuerte el choque de papel con mi carnosa vagina. Por curiosidad tome otro papel y para que quedara bien, lo pase más fuerte y lentamente sobre ella, generando una explosión de placer. Era muy intenso, mucho más que hace rato que jugué con sus pezones. Trate de evitar más cosas placenteras, así que ya rápido tire el papel y me levanté para jalarle a la taza. Tome esa tanga que tenía y la puse en un bote de ropa sucia que encontré atras de la puerta, dónde me quedé viendo cómo habían mucho más ropa interior, jeans y blusas ya usadas por la vecina, todas expidiendo un olor a sucio, pero al igual que sudor, un olor a sucio muy diferente al de nosotros. Un olor entre dulce y encantador, mezclado con agrio y a suciedad en general, pero con un delicadeza muy presente.




Me preocupo ver tantos calzones tan femeninos, sin duda no quería seguir usando uno de esos todo el día.

Me lave las manos, fue algo difícil por las uñas largas, pero las lave bien y pude verlas, ver los dedos gorditos y pequeños, y de nuevo aquel tatuaje que tenía.

Tome un poco de agua y me la heche en la cara, ya estaba descartando al 100% lo del sueño.



Me seque y regrese al cuarto así sin nada abajo, solo los calcetines ,abrí un cajón. Toda la ropa seguia igual de femenina, la moví un poco y saque varias prendas, al final tome la "menos femenina" que encontré. Que fue una truza rosa, ya se, menos femenina y rosa, pero al menos no era una tanga ni un cachetero. 




La tomé e hice bola con el puño dándome coraje, pero no tenía de otra. La puse sobre la cama y era lo más cómodo y menos sexy que encontré. Aún así tenía un pequeño lazo rosado muy muy suave. La puse en el suelo y comencé a subirla por ambas piernas, al llegar a dónde debia de ir sentí como se acoplaba a mi nueva figura, como enmedio de las piernas tenía un corte y doble tela que tenía una textura diferente. La jale y solté para ver si se soltaba un poco más, y fue mi error, era muy pegadita, y tomo la forma redonda de los glúteos de una forma muy natural.



Continué buscando algo para abajo en su closet, no encontraba más que shorts súper cortos, casi del tamaño de mis boxers o menos, y faldas o leggings con estampado. Tome unos leggings negros, que veía que eran lo que más se acercaba a un pants y sin ningun estampado. 


Si pensaba que los calzones eran apretados estaba en un error, estos leggings eran mucho mucho mas apretados. Poco a poco los fui subiendo, por dentro tenían una textura muy suave como de peluche, que se sentía bien al rose de las piernas sin pelos. Al llegar a la parte de arriba subieron por lo elástico, se sentian apretados, pero no era incómodo, tal vez la no tener nada entre las piernas que les estorbe, se adaptaba a la perfección, lo subí hasta el ombligo  donde se agarraron de las caderas. Pase mis manos y podía sentir como se remarcaba el calzon tanto por delante como por detrás, dejando esa marca tan característica de jeans o leggings pegaditos.


Me senté un poco me quite los calcetines que seguían mojados de hace rato, pude ver qué en aquellos pies pequeños con unos dedos muy chiquitos, también tenía sus uñas pintadas de color rojo, pase un pie sobre el otro acaraciendolos entre ellos, sintiendo el como la piel sin pelos chocaba entre si de una forma bonita y que me causaba gracia que yo al estarlos moviendo poder apreciar esos detalles.



Me levanté y ya estaba listo para irme cuando en el piso del cuarto ví una prenda que olvidaba que me faltaba. Ví tirado en el suelo junto con a un short de mezclilla un brassiere de color azul, medio descolorido. Ahí si no podía ponerme a buscar uno "menos femenino" porque en si la prenda era única y exclusivamente de ellas. Lo tome y le di una revisada, no tenía encajes ni nada por el estilo, era liso. 



Pensaba en irme y no ponerme nada, pero todo este tiempo que llevaba, en cada paso las tetas se movían como querían, sin control y me estaba empezando a desesperar y a causar dolor en la espalda. 

Lo levanté y vi la etiqueta, su talla era 34C, no tenía ni puta idea de tallas si era chica o grande, no se para nada como se medían.



Me quite la blusa con la que desperté, y por primera vez pude ver sus senos al aire, es más, son los primeros senos que veía de una mujer real, fuera del porno, el suelo de todo chico, solo que había un detalle, se encontraban en mi pecho!!! El ver cómo la gravedad actuaba y los movía y separaba cada una para un lado me saco de onda, así como al ver esos grandes pezones café claro que tenían una gran aureola a su alrededor. Empecé a tocarlos un poco, los cerraba entre ellos haciendo esa inconfundible línea entre ellos, un gran escote que podía ver. Los apreté un poco más, hasta que se pusieron duros de nuevo, junto con el aire que circulaba al estar totalmente desnudos, me dieron escalofríos y sentí de nuevo calor.



Cuando los solté, di un vistazo al espejo donde veía a la vecina con cara de preocupación, mi expresión de preocupación. 


Me estaba arrepientiendo de verlas al espejo, pero la verdad no sé si porque son las primeras tetas que veo, pero era otra sensación verlas en vivo y más sentirlas y jugar con ellas en carne propia 


Tome aquel brassiere, lo puse sobre la cama y me aventure a ver cómo podía ponermelo.

Por curiosidad tome cada copa con una mano y las puse sobre cada pecho. Electricidad corrió por todo el cuerpo al chocar los pezones erectos con lo suavesito de las copas. Se sentían como esponjas, reaccionando, los estruje con una fuerza mucho mayor, incluso me dolieron de tan fuerte que los apreté, pero se sintio tan bien que me sorprendía que solo eso daba más placer que venirse como hombre en una paja.



Trate de ignorarlo para que se me pasará la calentura, metí ambos brazos en cada tirante, deslizandolos hasta los hombros, solo faltaba el paso final, abrocharlo por detrás, trate de hacer los brazos hacia atrás para poder juntar los broches, cosa que fue muy difícil y raro. Mientras mis estiraba, sentía como se presionaban aún más los pechos que ahora más que nunca se movían como locos. Di como 3 vueltas al rededor de mi para poder enganchar el broche y que se fijarán. 

Luego luego al cerrarlo pude sentir parecido a cuando me llegue a poner una faja cuando me fui un verano a trabajar de cargador, solo que en el pecho.

Se sentía como se enderezaba mi postura para parame más recto, y ahora la presión se encontraba en mis hombros, en los tirantes en dónde caía el peso de ambos senos. Ahora podía ver una gran diferencia de todo el tiempo que estaban al aire libre, todos desparramados, cada uno por su lado, ahora descansaban en sus copas, distribuyendo el peso en ambos lados y se juntaban para formar un escote y vaya que escotazo, sin duda la vecina estaba más pechugona que mi madre.


No sé si era mi idea o me quedaba chico, aparte de mis brazos llenitos y aguados, aquellos senos alcanzaban a salirse un poco, mostrando escote de más.

Hice una pose se fuerza viendo el espejo, dándome risa y curiosidad, viendo a esa mujer con leggings que se le marca las panties, con un brassiere azul que le queda apretado de tan grandes senos y unos brazos y piernas aguaditos y grandes. La vecina podría estar algo prieta, gordita y algo fea de la cara, pero nada que gimnasio y maquillaje pudiera arreglar. 


Me puse de nuevo la blusa que tenía, pero me sonroje y me dió pena ver cómo a través de ella se podían ver los tirantes y un poco el brassiere asomado mostrando un escote prominente, marcando esos pezones como antenas .

Así que busque rápido algo para cubrirme, que ni de loco iba a salir enseñando tanta carne busque lo más cubierto y de nuevo, lo menos femenino fue una playera de manga larga rosada con estampados negros con un diamante y palabras como pink y love. 


Seguia siendo algo femenino, pero al menos me cubría mas. Me lo puse y por último revise sus zapatos, había muchos flats, sandalias abiertas y tacones, lo mejor que encontré fueron unos tenis tipo Converse pero de color rosa. Los tome y me puse la prenda menos rara, unos calcetines blancos comunes y corrientes, me dió risa ver cómo al ponermelos veía como esas uñas rosadas se escondían en esos calcetines y tenis rosados.

Amarre las agujetas, me levanté algo agitado después de que al ponermelos todo todo, aquellos senos, la barriga y las piernas anchas, se aprentaran al hacer esfuerzo.



Tome un respiro, me levanté al espejo y di un par de vueltas. Me sentía extraño pero de alguna forma me dieron ganas de posar, di un par de vueltas aún sorprendido, como si la tipa del espejo fuera una película, hasta que bajaba la mirada y recordaba la verdad. Tome mi cintura con una mano y aunque estuviera algo gordita, si se le marcaba cintura, aún seguía con mi cara de enojado,preocupado. Super extraño era voltear a ver todo eso, más que nada al voltear a ver a la playera, aunque los escondiera, ese par de senos resaltaban estirando la tela y marcando ese monte redondo, al igual que ver abajo a los leggings dónde se veían bien marcadas esas piernotas y sobre todo en medio dónde resaltaban los calzones remarcados en la cintura y el centro dónde ahora no había absolutamente nada, todo era cubierto por esa tela elástica y brillosa.

Di la vuelta antes de salir e igual viendo de reojo asombrado por esas curvas que estaba presentes en todo el cuerpo, destacando aquellas que se formaban en los muslos para dar paso a tremendo par de nalgas, que aunque estaban caídas, seguian formando esa forma tan redonda y carnosa terminando en la cintura.

Me di un último apretón y una nalgada fuerte en la nalga y procedí a abrir la puerta para salir.



Según yo trate de verme lo menos femenino y aún así me miraba como toda una señora, como toda una neni.


jueves, 8 de abril de 2021

Mi vecina la neni #2 ✿

 Gracias por su recibimiento, sin duda me alegra que me reciban de nuevo con los brazos abiertos. Aquí les dejo con el segundo capítulo de esta historia, espero les guste!

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Esto parecía un sueño, uno muy bizarro, voltee a todos lados y pude observar que la casa era muy parecida en cuanto a distribución, solo que lo de adentro estaba acomodado de diferente forma, todo muy viejo, y femenino, eso me recordó algo y me hizo recordar mi situación, porque estoy en el cuerpo de una mujer?

Poco a poco fui recuperando la conciencia. Toque mi cara y efectivamente, mi barba y bigote habían desaparecido, tenía unos labios más carnosos y gruesos, baje al cuello y tenía una cadenita dorada muy delgada y unos aretes a juego. Baje un poco más la mirada y pude ver un gran escote, con un par de senos de tamaño generoso y muy redondos, decidí acercar mis manos y no sé si porque eran muy grandes los senos o mis manos más pequeñas pero fue impresionante sentir como no cabían en las manos, eran muy grandes, comence a amazarlos como si fueran harina para pastel, era una sensación muy extraña, se sentían tan suaves en las manos, pero al mismo tiempo tenía una sensación de firmeza y presión en mi pecho, poco a poco la sensación se hizo más intensa, comenzar a jugar con ellas.




Las aprerujaba como si fueran dos pelotas antiestres, fui sintiendolas cada vez más hasta que fui al centro de ellas y pude sentir como ambos pezones se sentían extremadamente duros, tome ambos y los pellizque bruscamente, era como tener una erección en cada uno de ellos, pero multiplicado 10 veces. 

Me mordí los labios fuerte, baje las manos hacia la cintura, era algo llenita, tenía una barriga bastante amplia, con algunas estrias, no se porque pero me estaba emocionado mienttas tocaba mi barriga dando círculos y pellizcando lo gordito que sobresalia, toda la piel era bastante suave y fuera de que estuviera más oscura, tenía buen estado.

Yo no quería seguir pasando por esto, pero inconscientemente esa calentura y placer que había sentido me hacía continuar explorando.

Pase mi mano sobre el pequeño short de changos, era bastante suave, parecía de peluche. Recorrí con mis manos la parte de enfrente y pude sentir por primera vez en mis 19 años de vida, como no había nada, era totalmente plano. Me sorprendi, pero pues era más que obvio, era una mujer al 100% seguí sobando esa parte por encima experimentado el placer de esa planicie. 

Al sentir algo extraño, me levanté de jalón. Así que procedí, a sentir la parte trasera de lo que contenía ese short. Un par de nalgas bastante prominentes, se sentían algo aguadas, pero aún así tenía buen tamaño, al igual que con las tetas, las apreté fuertemente sintiendo dolor y exitacion, tampoco cabian en mis manos macuradas, me di un par de nalgadas y disfrutaba oír el sonido de la carne golpeandose. Pase mis manos en círculos hasta que sentí en medio de ambos bultos de carne algo que me estorbaba, metí el dedo y no me lo podía creer. Había un pequeño resorte entre ambos, cerré los ojos, me tomé la cabeza con ambas manos y dije con mi nueva y dulce voz "No mames, que no sea lo que creo que es!"

Aún con los ojos cerrados baje los pequeños shorts y los avente lejos. Baje poco a poco la cabeza sintiendo el peso del largo cabello.

Procedí a abrir los ojos y entre en shock cuando confirme lo que penseba hace un momento.

"Es neta?!? Una tanga!!! Es lo que me faltaba!!!"


Aún no lo podía creer. Está vieja dormía en tanga, era impresionante. Ya había visto una que otra vez tangas en modelos y recordé que a veces cuando subía a colgar mi ropa, ahí encontraba secándose varias de estas prendas de las vecinas, lo cual me incomodaba y me daba curiosidad. Pero de eso a estar de repente de un día a otro en el cuerpo de una chica, vistiendo una, era imposible de procesar.

Al recorrerla poco a poco, seguí los tirantes de cada lado donde estaba suspendida y fui sintiendo como se sostenía de mis nuevas caderas anchas, los seguí recorriendo hasta que ambos tirantes intersectaron en la parte trasera en una pequeña y suave tira de encaje que era lo que estaba introducido en medio del trasero y dividiendo ambos glúteos dándoles una forma aún más redonda.


Esto era otro nivel , mi mente estaba a punto de explotar. 

Me di un par de vueltas apreciando el choqie del aire frío con mi trasero, sin duda estaba muy carnoso, sin tanta forma y con algo de celulitis, pero tenía un buen tamaño

Después de rebotar mis grandes glúteos de nuevo, decidí sentarme una vez más. Ahora sintiendo como si estuviera sentado en un par de almohadas, aumentando la altura de dónde estaba sentado. Tan grandes eran que no me había percatado de eso aún.

Ya sentado procedí a acomodarme una vez mas para poder observar la prenda tan femenina que estaba vistiendo, mesiendome con dificultad por el como se meneaban sin control los senos a cada pequeño movimiento.

Y ahí estaba. Aquella planicie que cualquier hombre deseaba, pero conocer, no tener una de ellas, cosa que me estaba pasando a mi.

Di un pequeño vistazo, era tan detallada, tan diferente, tan... femenina, la aprecie y pude ver aquella tela semitransparente como con detallado de flores o algo así, creo había llegado a oír qué es a lo que llamaban encaje baje ambas manos y pase muy delicadamente los dedos sobre el encaje, era muy muy suave, y era muy discreto pero tenía una sensación muy peculiar es remarcar las líneas de ese encaje, que provocaban un poco de cosquillas en aquella zona pélvica sobre la cual se alcanzaba ver entre lo transparente un monte, una pequeña endidura con la forma de W que se encontraba más abajo, toda esa zona estaba cubierta por una paca de bello muy fino, yo también tenía bello en mis testículos, pero aún así me dió un poco de asco. Eso me dió nervios y pena, cerré las piernas de golpe y me sonroje, cerré los ojos y pude sentir como se apreciaba una sensación de humedad más abajo de donde se estaba acercando mis dedos. Aparte se amplificó la sensación de la presión de esas líneas de encaje tan delicadas sobre toda la zona.



Sin duda estaba perdiendo el control, estaba a punto de levantar la tanga para encontrarme con lo que ya sabía que tenía pero estaba aún por describir. Cuando de repente escuché como tocaban fuertemente la puerta. No sabía que hacer, así que fingi no estar y guarde silencio.

Tocaron otra vez con más insistencia. Planeaba seguir escondiendome cuando de repente escuché una voz, mi voz 

-"Camara niño, ya se que estás ahí, abreme y te explico todo"

-Me sorprendí completamente, era exactamente mi voz, tome el short que había lanzado, me lo coloque rápidamente para no levantar sospechas. Cuando me acerque a la puerta, lo ví por primera vez. Ahí estaba en un espejo, el rostro, el rostro de la vecina molesta que tanto me caía mal.

No no no, no podía ser posible. Era totalmente ella, me pare frente al espejo y se podía la cara de la vecina, bueno, ahora mi cara con una gran sorpresa, hice un par de gestos y el espejo los replicaba totalmente, me pellizque de nuevo los cachetes grandes que tenía y me dolió, incluso ver mis nuevos brazos aguados y tocarlos sentí como esto definitivamente no era un sueño.

-"Ya niño, ya abreme antes de que venga alguien de chismoso"

Me acerque a la puerta, agarre el pomo mientras veía mis uñas de colores. Tome un gran respiro y abrí la puerta. Ahí estaba, sin duda era yo, bueno, mi cuerpo, mi ex cuerpo ahí parado en la puerta, desde esta perspectiva tenía que voltear hacia arriba para verlo, era mucho más alto. Quedé impactado al verlo como si nada, completamnete arreglado con ropa diferente al día de ayer.

-"Buenos días vecinita, que guapa, puedo pasar?"

-Me dijo mientras me giñaba un ojo.

-No supe cómo reaccionar así que me moví a un lado y lo deje pasar para cerrar la puerta.

Se fue directo al sillón donde había despertado, se acomodó de una forma muy segura, subiendo los pies a la mesita que estaba enfrente.

-"Entonces como vez niño? Que aún no entiendes?"

-"Que chingados nos hiciste maldita vieja"

-"Yo? Si tú fuiste el que se veía de la patada y re bien que decías que querías cambiar tu vida, bueno, pues aquí está el resultado."

-"Hija de la chingada, tus pinches productos, fueron las gotas verdad? Eres una bruja o que chingados?"

-"Digamos que tengo contactos."

-"Hija de la chingada, porque crees que me gustaría ser una vieja prieta, gorda y naca?!?, Yo quería cambiar mi vida pero por la que tenía antes, no por una neni como tú!!!"

En ese momento la vecina se levantó en mi cuerpo, me tomo de ambos brazos con fuerza, sin duda este cuerpo era muy débil, no podía soltarme ni hacer nada.

-" Hey hey hey, a ver morrito, si se ve que eres todo un niño fresa, pero tampoco es para ir te pongas así, está bien que no soy una modelo, pero no es para insultarme así. Además, la única vieja prieta y gorda que veo, eres tú."

Tomo mi cara con una sola mano presionando mis cachetes y labios para darme vuelta la cabeza y ver al espejo, desgraciadamente tenía razón, ahora ella tenía el control de mi cuerpo y yo estaba encerrado en esta horrible situación dentro del cuerpo de una naca.

-"Si quieres recuperar tu cuerpo lo podemos hacer, pero debes de relajarte amigo. No lo veas cómo algo malo, disfrútalo, veelo como un descanso de tu vida cotidiana y una forma de interactuar con el barrio desde otra forma, igual y te encariñas y te gusta, además, puedes disfrutar este cuerpecito que tengo, que no es el mejor pero es muy placentero, ver cómo es ser una señorita, te puede llegar a gustar, te lo digo por experiencia"

Me soltó, me dió una vuelta como de baile y me dió una nalgada. Yo solo me sonroje y recordé lo que había sentido hace rato cuando me explore.

-"Tu tranquilo y yo nerviosa, mira, tu diviértete y yo aquí te cuido mi cuerpo, hoy tengo un par de entregas que hacer, está relax. Ya en la noche puedes hacer lo que quieras. Distraete un poco, total, todos me conocen en el barrio, puedes salir sin pedos y todos te van a tratar chido" 

-" Y bueno, que dices, quieres fingir ser yo por unos días?, Bueno te lo pregunto por tontería porque se que no te queda de otra"

Y tenía razón, está vieja estaba loca, pero debía seguirle la corriente para que accediera regresarme mi cuerpo

-"Bueno, pues ya que. Pero no hagas nada malo con mi cuerpo, tu maldita!"

-"Jajaja no como crees muchacho, solo quiero salir a pasear por ahí, eres un morro de 19 años, güerito, de carita y por lo que pude sentir, tienes un buen pedazo de carne allá abajo"

Me sonroje de nuevo, está vieja solo quería provocarme.

-"Ándale, ve y cámbiate, te llevo al primer encargo y de ahí te sigues con los demás"

-"Pues ya que!, Oye creo que necesito ayuda, por si no lo vez, nunca he sido una mujer, no se que me debo de poner o que!'

-"Ah si cierto, a ver ven!"

Me tomo me la mano y me llevo a si cuarto, me senté en la cama y comenzó a sacar mucha ropa de los cajones. Tenía demasiada variedad, vestidos, mallones, faldas, shorts, blusas, zapatos.

-"Dame lo menos femenino que tengas, no creas que me voy a poner una falda o algo de eso. Y por favor, unos calzones normales, que está cosa es súper incómoda, en serio las chicas duermen con esto?"

-"Ahhh si cierto, ayer me deje la tanga jajaja, lo siento muchacho, venía medio peda y me la dejé, no sé cómo se te haya marcado por tenerla toda la noche, espero no lo hayas dejado mojadita jajaja."

En eso saco mi teléfono y contesto unos mensajes. 

-"Bueno niño, ahí ponte lo que quieras, al fin nomás vas de rápido a entregar unas cosas. Deja bajo a calentar el carro de mi compa el Jonny que me prestó y ahí te llevo."

Salió rápido de la habitación y ahí me encontraba con un dilema al ver todo su closet y las prendas que sacó con tantas prendas tan diferentes. Que debería de ponerme?





lunes, 5 de abril de 2021

Mi vecina la neni #1 ✿

 Hola a todos, se que deje morir el blog muy feo. Pero siempre he seguido por aquí, desde las sombras. He tenido un poco de tiempo libre e inspiracion. Espero les guste la historia que he estado haciendo, es un poco diferente a lo que había hecho, tengo unos cuantos episodios. Ojalá la lean y alguno comenté a ver si me animo a seguir con esto aunque sea esporádicamente. Un gran saludo a todos


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Soy Edwin hace unos meses cumplí los 19 años. Hace tiempo nos mudamos a un nuevo barrio, a mis padres no les estaba llendo bien con su trabajo y nos tuvimos que cambiar de casa a un lugar donde la renta fuera más barata. Era un barrio más humilde dónde habían personas más peligrosas y sin estudios, para no decirles nacos. 

Todo esto estaba siendo un tormento para mí, cada que salía me encontraba con chavos fumando marihuana o tomándose su caguama sentados en las banquetas, ni ganas de salir me daban.

Siempre que salía, una vecina de esas "nenis" trataba de tener contacto conmigo. 

Yo trataba de evitarla pero era muy insistente, se ponía en la entrada del departamento y siempre trataba de hacerme la plática. Ella era algo gordita, se didicaba a vender cosas piratas como ropa, bocinas, maquillajes y esas cosas que suelen comprar de moda como peluches de pulpo.

En varias ocasiones trataba de venderme perfumes, que por supuesto, eran piratas y no me interesaban. Ya estaba harto de ella, un día que me fue mal en la escuela, venía de regreso y un par de sujetos me amenazaron y me quitaron los únicos 200 pesos que me quedaban. Fue un pésimo día, y para rematarla, la vecina me detuvo en la entrada. 


-"Que paso vecinito, como anda?"

--"Mira, tuve un pésimo día, por favor cállate y déjame entrar a mi casa!"

-"Hay vecinito, porque me habla así, mire, justo aquí tengo este liquidito que le puede ayudar, se le pone unas gotitas a una tasa de té y veera como se soluciona todo"

--"Por favor, deja de estar chingando, una vez más con tus productos piratas de mierda, además me robaron, no tengo dinero y ni me interesa compraré nada, quítate porfavor!"

-"Hay no se enoje joven, no osea preocupe, estás van pro mi cuenta, usted tomeselas, se ve que las necesita"

Ya para que me dejara en paz tome su frasco y me metí a mi casa.

Mis padres no estaba y me moría de hambre, me encerré a mi cuarto sintiéndome miserable. Avente mi mochila, me acosté y me puse a ver mi celular. Mire viejas fotos cuando nuestra vida era mejor, todos sonriendo, sin problemas económicos, todos juntos y felices. Sin duda detestaba mi vida, avente el teléfono y me puse a llorar, deseando con todo mi ser que no vida cambiará, estaba harto de estas semanas dónde todo se fue al carajo desde que nos mudamos.


Aún tenía hambre, pero me sentía devastado, simplemente me hice un té de tila, de dos que compraba mi mamá, para relajarme. Mientras lo hacía recordé las gotas que la vecina castrosa me había dado. Las leí y decía "gotas cambia vida, si quieres un verdadero cambio, tomate estás gotas, remedia todas tus penas y librate de tus pesares" supuse que eran de esos productos milagro que vendían que según solucionaba todo, como pomadas o plantas milagrosas que casi siempre eran estafas. Pero no tenía qué perder, así que mientras le hechaba azúcar a mi té, le heche unas cuantas gotas.


Sabía delicioso, no me imaginaba que tuviera un sabor tan dulce.

Me lo termine en un par de tragos y me dirigí a mi cama.

Poco a poco fui sintiendo calor y empecé a sudar. Cómo me relajo mucho, tome mi teléfono y mire mi Instagram, chicas tan hermosas por todos lados, que no hacían nada más que lucir lindas, sacarse fotografías y con eso ya tenían su vida arreglada, sin preocuparse de nada. Sin duda las envidiaba en este instante. Ya mis ojos se cerraban, así que puse a cargar mi teléfono y me dormí. Esperando que mañana fuera un día mejor.


El día siguiente amanecí con un fuerte dolor de cabeza. De alguna forma sentí dolor en varias partes de mi cuerpo. Me sentía más cansado, como si no hubiera dormido agusto.

Levanté las cobijas y voltee a dónde siempre a ver mi teléfono, no lo sentí así que abrí los ojos, cuál fue mi sorpresa que estaba acostado en un sillón café. Fue raro ya que nuestro sillón era verde. Procedí a sentarme y me costó mucho trabajo levantarme, me sentía muy pesado. Cuando me senté sentí incomodidad, me picaba la cara, en ese momento me quite el pelo castaño oscuro que me estorbaba, pero espera... Porque me estorba el pelo si lo tengo corto?

Me jale el pelo y me dolió, todo se descontroló en cuanto ví mis manos, eran más oscuras, y no solo eso, sino que tenía las uñas maricuradas, con diseños y colores muy exagerados, las voltie un poco y pude ver qué tenía de lado un tatuaje de una ancla. Supe que algo andaba mal, así que me senté bien y desperté completamente, no me lo podía creer, estaba vistiendo una pequeña blusa rosada y un muy corto short azul con dibujo de unos changos que no se podía apreciar bien por lo corto y porque me estorbaban los senos, espera! Porque tengo senos?!?! En ese momento estaba congelado, como era posible esto, grite muy fuerte y de mi gargantao sonó una voz muy femenina. "Que chingados?"



viernes, 7 de septiembre de 2018

El plan fallido - Mini historia (Explícito)

Hola a todos. Estaba tranquilamente escribiendo una cap con esta imagen, cuando de repente me emocioné y terminé escribiendo demasiado que no iba a caber en una imagen, así que termine haciendo una mini historia de un solo capítulo. Por ahora es la más explícita que he escrito, me falta experiencia pero espero les guste 😊

Ricardo era un chico algo tímido, pero de buenos sentimientos. En preparatoria todos sueñan con estar con la chica mas hermosa de la generación. Pero para Ricardo como para muchos más, eso era imposible. Y más que ahora Silvia, la chica mas hermosa de la escuela estaba con el galán que todos envidiaban, Sergio. 
Todos los chicos envidiaban profundamente a Sergio, y más que se sabía que tenía relaciones con Silvia. Ricardo se transtorno mucho con ello, y sabía que la única forma de estar con Silvia era raptandola o siendo Sergio, así que después de una larga búsqueda en internet, consiguió en una página de la india unos binoculares que prometían transmitir su alma al cuerpo que apuntará. Parecía algo tonto y una estafa, pero Ricardo estaba muy desesperado así que gasto miles de pesos en ese dispositivo.

Llegó la hora de usarlo y le contó su plan a su amigo Gustavo, el cual estaba muy incrédulo, pero aún así decidió apoyarlo. 
Su plan era sencillo, seguir a la pareja después de la escuela, asomarse por la ventana y usar los binoculares. Mientras Ricardo despertaba en el cuerpo de Sergio, Gustavo recogía su cuerpo inerte, y esperaba a Ricardo en la entrada de la casa para ir a dejar su cuerpo a su casa.

Todo iba a la perfección, llegaron, esperaron a que Silvia y Sergio entrarán a la casa de Sergio, el cual vivía solo. Pero no esperaban que tuvieran sexo, tuvieron que esperar una hora con la rabia de escuchar a ese tipo darle placer a la mujer que ambos deseaban profundamente tener.

Después de esperar a que terminaran y que ambos se durmieran después del sexo, era hora de actuar, así que Ricardo se subió por la reja para tener una visión directa a su objetivo Sergio, se colocó los binoculares y rápidamente presionó el botón.

Poco a poco recuperó la conciencia, al principio le pareció raro que estuviera sentado, ya que los dos se encontraban acostados, cuando poco a poco fue reaccionando sintiendo algo muy suave sobre su piel, ese largo cabello lacio que estaba estorbando su vista. En ese momento supuso que algo estaba mal observó hacia abajo y vio un par de pechos, aquellos que tanto deseaba poder ver ahora los tenía en su propio pecho.
Paso su mano en la entrepierna y pudo confirmar lo que temia, no había nada, ningún rastro de su amigo, simplemente estaba la vagina de la chica que tanto quería.

Se encontraba en ropa interior y sentía algo de calor en todo su cuerpo, puesto que acababa de tener sexo, sentia cada vez más su corazón latir al 100% mientras empezaba a tocar sus deseados pechos.

Se levantó rápido hacia el baño de la habitación tratando de hacer el menor ruido posible. Cuando se vio en el espejo quedó impactado, su reflejo era exactamente la imagen de Silvia, cada acción  que realizaba se plasmana en ese  espejo. Tocó  sus tetas de nuevo, sintiendo la suavidad de sus pezones rozando con el brassiere, así mismo se dió la vuelta y observo su gran trasero remarcado por la tanga que ahora se metia en sus dos nuevos glúteos, se dió un par de nalgadas y  estaba disfrutando sin duda era algo real, los binoculares habían funcionado de maravilla. Recordó el plan y sabía que tenía que ayudar a Gustavo con su cuerpo que había caído fuertemente al quedar sin alma dentro de él.

Ricardo salió del baño y sin hacer ruido tomo la ropa que Silvia había vestido esa mañana. Un vestido blanco y negro con partes cuadriculadas y un par de sandalias de tacón negras. No estaba muy de acuerdo con tener que usar eso, en especial los tacones, pero no tenía otra opción al estar así. Cuando abrió la puerta sergio lo tomo del brazo y le dijo entredormido
-A donde vas mi amor?

Ricardo no sabía qué hacer, estaba preocupado y nervioso, así que improviso.
-Ahorita vengo mi amor, tengo que recoger un paquete que me enviaron.

-Claro chiquita.
Soltó su brazo y cuando se volteó le pegó una nalgada, lo cual hizo sonrojar enormemente a Ricardo, quién salió despavorido de la habitación.

Ya afuera rápidamente tomo el vestido y lo puso en el suelo, vio que había una diadema blanca, conjunto del vestido y se la coloco para tratar de controlar ese largo cabello que le estorbaba, ingreso sus dos hermosas y bien formadas piernas dentro del vestido y poco a poco lo fue subiendo sientiendo como lo ajustado de la tela cada vez se adhería mejor a su cuerpo, remarcando sus curvas y atributos femeninos. Era muy corto y Ricardo se sentía humillado al tener que usar eso y más con el frío que circulaba por sus piernas y la presión que sentía del vestido.

Agarro con una mano los zapatos y bajo las escaleras. Cada paso que daba, cada escalón que bajaba podía acentuar cada nueva carácteristica del cuerpo que ahora portaba, el rebote de sus senos al bajar, el movimiento involuntario de caderas y el nuevo tamaño de sus piernas y pies que le daban dar pasos más pequeños.
Se sentó en el último escalón y coloco los zapatos en el suelo. Metió ambos pies, los cuales descubrió que estaban muy bien cuidados, como pudo se agachó sientiendo como estorbaban y se apretaban sus pechos, los amarro al rededor de sus pies y trato de levantarse, lo cual le resultó difícil al tener un tacón alto.

Cómo pudo iba caminando tratando de no caerse, ya que no estaba para nada acostumbrado y nunca creyó pensar usar un calzado así.
Salió corriendo hacia donde debía de estar Gustavo con su cuerpo y ahí los encontró, cual fue la sorpresa de Gustavo cuando esperando a que no funcionará o a que llegara su amigo en el cuerpo de Sergio encontró a la chica de sus sueños caminando extrañamente gritando Gustavo!!!! Gustavo!!!!

-Pero que? Ricardo eres tú?
-Si, los binoculares funcionaron, todo iba bien, hasta que por mala suerte mia Silvia se levantó de la cama cuando estaba apuntando hacia Sergio y pues mírame ahora.
-Y ahora qué hacemos?
-No lo sé!!! Por lo mientras hay que huir o por lo menos esconder mi cuerpo, si alguien nos mira así pensaran que me mataron y llamarán a la policía.
-Rapido, hay que meter tu cuerpo. No puedo creer que en verdad funcionara. Y menos que tú estés ahí dentro hermano!!! Dime, que se siente.
-Ahora no tengo tiempo para eso, debemos resolver esto.
-Claro, yo cargaré tu cuerpo y tu toma los binoculares. Hay que meterlo a la casa.

Y así fue, Gustavo tomo el cuerpo de Ricardo del piso, mientras veía a lo lejos como Ricardo batallaba para agacharse a recogerlos, mientras veía el buen culo que Silvia tenía.
-Oye por cierto, que buen culo te cargas Ricardo.
-Callate idiota
-Oye tranquila mujer, quién te manda a estar en el cuerpo de la chica mas bella. Mira nomás que bien te vez.

De nuevo Ricardo se sonrojo y sin querer disparo una sonrisa.


Ya que entraron dejaron el cuerpo de Ricardo en el suelo y ambos se sentaron en el sillón. Ambos se encontraban muy nerviosos en especial Ricardo, ya que aún no podía procesar lo que estaba pasando.

De repente se oyó que abrieron la puerta del cuarto de arriba. Era Sergio que ya había despertado. 
-¿Qué pasó? ¿Que paquete te dejaron si estamos en mi casa?
-Esteeeeee... Nada amor, debiste de escuchar mal.

En ese momento bajo Sergio algo enojado y explotó a ver a Gustavo escondiéndose de él.
-¿Que hace este tonto aquí? Tienes que explicarme Silvia!!!.

Rápidamente Gustavo antes de que lo golpearan tomo los binoculares y los activó. Su cuerpo se desplomó y poco a poco se reincorporo dentro de Sergio.

-No mames Ricardo, está cosa funciona!!! No lo puedo creer!!!
-Pues que más evidencia querías al verme aquí 
-Ya se, pero se siente extraño experimentarlo por cuenta propia.
Mira nada más, me siento mucho más alto y fuerte, mira nada más estos músculos!!! No te gustaría probarlos nena???
-Por favor Gustavo, esto es algo serio, no podemos dejar esto así. En primer debemos esconder nuestros cuerpos antes de que alguien llegue, no sé si alguien más llegué a esta casa o algo. Vamos ayúdame.

Muy fácilmente Gustavo levantó su cuerpo y lo metió dentro de un closet, por el contrario Ricardo estaba batallando para mover su cuerpo, su actual fuerza y delicadeza, acompañado de la incómoda ropa no lo dejaban más que arrastrar su cuerpo por el suelo, dejándolo muy exausto.

-Jajaja, quieres ayuda hermosa?
-No me digas así, y pues claro que necesito ayuda, este cuerpo es muy débil y no puedo cargarme.

Gustavo fácilmente tomo el cuerpo de Ricardo y lo puso al lado del suyo. Sin duda estaba muy emocionado y lleno de energía. Al contrario de Ricardo que estaba muy nervioso y preocupado.

Gustavo se dejó llevar, así que tomó por la fuerza a Ricardo, que con todas sus fuerzas no pudo detenerlo. Lo cargo y lo subió al piso de arriba.
-Pero que te pasa idiota? Que crees que estás haciendo?
-Pues yo solo estoy siguiendo el plan, tú querías hacer esto para tener sexo con Silvia no? Ahora podemos hacerlo juntos.
-Estas loco o que? Yo quería cogerme a Silvia, no esto. Ni pienses que me voy a dejar que me hagas eso. Eres un enfermo!!!
-Tu tranquilo, o más bien debería decir tranquila mi amor, verás que después de esto no te seguirás quejando. Si se ve que quieres un poco de esto.

Gustavo se sacó su nuevo pene el cual era más grande que el suyo y tenía una gran erección, tomo por la espalda a Ricardo y lo detuvo fuertemente sobre la cama. 
-Si re bien que te sientes exitado, hace poco habían tenido sexo estos cuerpos y aún tienen ganas de más. Tu tranquilo y yo nervioso Ricardo, te apuesto que si estuviéramos al revés tú tampoco te resistirias.
-Por favor Gustavo, ya déjame. No quiero esto.

Por más que Ricardo aguanto y se resistió, la fuerza que ahora tenía no era la suficiente para detener a Gustavo, así que por las malas su mejor amigo le quitó las bragas, le subió el vestido y comenzó a penetrarlo.




Al principio sintió un gran dolor, que poco a poco los gritos que generó se transformaron en gemidos de placer, increíblemente todo su cuerpo comenzó a actuar por si solo y a reaccionar a los estímulos que ahora generaba su nuevo sexo. Nunca había tenido sexo antes, pero lo que experimentaba era muy placentero en comparación a lo que podía disfrutar masturbandose. Se dejó llevar y sin esperarlo quedo muy satisfecho, su nueva vagina respondía muy bien al sexo, era tan sensible que cada bombeo que le daba se sentía como una corriente eléctrica que recorría todo su cuerpo, además de sentir las palpitaciones y el calor del pene de Gustavo dentro de él. Aunque el no lo quisiera y tratara evitar sentir placer por estar siendo cogido, sus cuerpos estaban hechos para atraerse entre sí y lo demostraban.
Cuando por fin terminaron, Gustavo se sentía realizado. Dejo a Ricardo en la cama que estaba pensando en lo que había sucedido, triste por perder su virginidad siendo una mujer, y vaya que mujer.

Gustavo bajo para tomar un poco de agua, cuando descubrió que la puerta estaba abierta y cuál fue su sorpresa al observar que todo se encontraba en orden, a excepción de los binoculares que ya no estaban. Los busco por toda la casa y no encontró nada. Regreso con Ricardo y le dijo la noticia.
Rápidamente buscaron en internet la página India donde había comprado los binoculares, la cual ya no existía, lo único que encontraron solo fue un error 404 y noticias sobre que habían sido detenidos.
Gustavo por su parte no le había afectado tanto, ya que ahora era el chico que todos envidiaban, tenía dinero y a la chica mas buena de la escuela.
Pero fue muy difícil para Ricardo el pensar que por el resto de su vida ahora tendría que ser Silvia, lidiar con su nueva vida y cuerpo, no estaba listo para lo que venía, su mente se llenó de pensamientose incertidumbre al pensar que no podía regresar a la normalidad y lo difícil que sería adaptarse, ya que no conocía nada de la vida personal de Silvia, además de los problemas que conllevaba ser mujer, el acoso, la incomodidad, el periodo. Cosas que nunca había imaginado tener que lidiar. Se sintió muy triste y comenzó a llorar. Gustavo lo abrazó y lo comenzó a tocar, sientiendo de nuevo la exitacion que su nuevo cuerpo tenía, volvieron a tener sexo, ahora con consentimiento y pensó que tal vez no sería tan malo acostumbrarse a ser Silvia, pues después de todo sería la chica mas popular y hermosa de la escuela, ademas de poder sentir ese placer tan inteso, poder tocar sus senos y su vagina en el momento que quiera. Todo por un plan que no resultó como esperaba.








domingo, 2 de septiembre de 2018

Un raro poder conlleva una rara responsabilidad - Capítulo 15

Buenas a todos, aquí los dejo retomando la primera historia que me dispuse a hacer. Gracias a varias personas y en especial a Karina que me ayudaron a retomarla, espero les guste y si no se acuerdan (como yo xD) aquí les dejo el enlace al capítulo pasado:

Capítulo 14

En ese momento salió la chica que hace rato me estaba molestando.
- Miren nada más a quien tenemos aquí. A la fresita y al nerd. No me había fijado, hacen bonita pareja, un par de tarados.

Se acercó de frente hacia mí, Víctor se hizo a un lado y ella se me quedó viendo fijamente frente a frente.
-No creo que hayas terminado tan rápido, de seguro hiciste lo mismo que yo, contestar todo al ahí se va.
-Ni creas que soy una estupida como tu.
- Mira nomás, con que alguien no sabe respetar.
Me tomo fuertemente de la cara, estrujandome los cachetes.
- Está te la dejo pasar fresita. Pero si me vuelves a contestar de una manera que no me agrade, no la vuelves a contar.
Yo no podía hacer nada. El cuerpo de Sandra era muy débil en comparación al mío, por esa razón, esa chica me tenía bajo su control.
-Tengo mejores cosas que hacer. Por hoy te salvas fresita. Ahí te ves
Me soltó de la cara y me dió un golpe con el puño en uno de los pechos de Sandra y se fue. Me dolió mucho, además que me lo dió con mucha fuerza, el cuerpo de Sandra era muy delicado. El dolor era parecido a cuando me golpeaban en los testículos, pero centrado en el pecho, además de que sentía arder el pezón. Trate de controlarlo, me agaché y me sobe un poco e inconscientemente solté un par de lagrimas. Víctor se acercó por atrás hacia mí y me dijo un par de palabras.

- Esa maldita Sonia. Nunca aprende, ya todos saben cómo es, y hasta tiene muchos reportes en la escuela, pero ella es así, no se cómo le hace para pasar sus extraordinarios y seguir en esta escuela. No te sientas mal, fuiste muy valiente al ponerte al tu por tu con ella, aunque nadie lo hace por miedo, tu la enfrentaste muy bien, espero estés bien, pero ten cuidado con ella.

Sus palabras me hicieron ver qué estaba equivocado al contestarle a esa tal Sonia. No se porque razón, pero al oírlo consolarme, me sentí raro, seguro, y dejé de llorar, me levante, voltie e instintivamente le di un abrazo.



Creo que ninguno de los dos nos lo esperabamos, al principio lo abracé del estómago, él no sabía que hacer con sus brazos, los levantó y me tomó con uno por la cintura y otro acariciando la cabeza y tocando la cola de caballo que le quedaba a la altura del pecho, por la baja estatuta. Ese momento me sentía algo gay, pero seguro y tranquilo después del golpe y las palabras que me dió Sonia. Duramos como 10 segundos, hasta que vibró mi teléfono. Le di un pequeño aventón y notamos que ambos estábamos sonrojados. Alcance a notar como en el medio de su pantalón se veía algo levantado, sin duda Víctor se había emocionado tanto por el abrazo que no lo pudo controlar, vaya que se veía algo grande desde este punto, lo cual me dejó pensando que si éramos tan obvios los hombres cuando nos pasaba eso. Desvíe la mirada rápido, me agaché y tome la mochila.

-Muchas gracias Víctor, lo siento, tengo varias cosas que hacer. Nos vemos luego.
-Claro que si Sandy, cuídate mucho.

Me dió la mano muy sudada para despedirnos, se sentía temblando, le di un apretón y se acercó a mi cara. Se despidió de mí con un beso en la mejilla. Sentí muy raro, ya que siempre lo hacía con las chicas, y con familiares de confianza, pero que un chico común y corriente se agachara para despedirse así de mi. Vaya que fue muy raro.
Me puse la mochila y me dispuse a ir a donde estaba Sandra en mi cuerpo calificando exámenes.

domingo, 26 de agosto de 2018

El dinero no es lo más importante - Capítulo 11

Hola a todos, hace mucho tiempo que no publicaba, una disculpa muy grande pero estos meses he estado muy presionada y ocupada, con muy poco tiempo libre y sin inspiración para escribir. Por ahora solamente planeo continuar con las 4 historias que deje inconclusas, poco a poco las iré publicando y trataré de que no tardarme tanto y que no sean tan esporadicas. Espero les guste.


Pase el papel en su zona íntima, me sentía muy nervioso y humillado, cuando de repente pude sentir un pulso que me estremeció profundamente en todo el cuerpo. Ese rose de la mano con papel y la vagina de mi hija fue simplemente inimaginable. En la mano se sentía la suavidad de sus labios así como lo húmedo que estaba. Mientras en los genitales podía sentir un gran gran cosquilleo como nunca lo había sentido nunca antes, solo podía sentir como a través del papel podía sentir la piel tan sensible que me ocasionaba ese placer.
No pude contenerme tanto, era un sentimiento muy poderoso, ese papel quedó todo húmedo por tanto que lo pase en esa zona. En ese momento, tocaron muy fuerte la puerta, eran las siguientes que también debían pasar a hacer sus necesidades. Tire el papel que deje impregnado de un suave olor. Me levanté y trate de secar la ropa un poco con papel, me puse las Panties y los jeans sientiendo aún la vagina emanando calor.
Abrí la puerta y cuando iba saliendo una señora me jalo del brazo para sacarme y meterse rápidamente.
Me acerqué a lavarme las manos y note el reflejo del espejo, después del tiempo que llevábamos así, aún no me podía creer que la figura de mi bella hija  adolescente que se veía en él, en realidad era yo, un señor de 45 años en su cuerpo. Ahí a mi lado 2 chicas estaban pasando y tomandose fotos, así que dije "Porque no?" Saque el teléfono de mi bolsa y posando ridículamente me saque una foto. Me dió bastante risa y me sentía algo emocionado, aunque eso termino al ver que en la foto se veían los jeans que traía mojados de hace unos momentos.

Salió Alexa del baño y salimos juntos, al parecer ella también de había mojado un poco la ropa. Al salir vimos a mi hija y su hermano en las bancas comiendo un hotdog.
Mi hija se levantó rápidamente y me grito.
-DULCE!!! Que te paso? Porque estás toda mojada.
-‎Perdoname, es mi primera vez y es mucho más difícil de hacer que como hombre.
-‎Pero que te pasa!!! Rápido, ponte esto en la cintura.

Sacó de su maleta un suéter suyo y me lo amarro al rededor de la cintura.
Ya no quiso pelear más conmigo y yo tampoco así que con el ambiente tan tenso lo único que queríamos hacer era llegar a casa, así que tomó mi teléfono y pidió un Uber.
Ya era de noche y había una tormenta, nadie se habló ni dijo nada en todo el camino, yo solamente iba viendo la ventana y pensando mucho mientras observaba la lluvia caer y en cada vidrio y espejo de la calle viendo mi actual reflejo. ¿Porque había sucedido esto? ¿Se podrá revertir? ¿Por qué me deje llevar con ese muchacho? ¿Y si cada vez pienso más como Dulce?. No sabía lo que pasaba, si era por este cuerpo que me sentía muy sentimental o por la situación o el clima, pero me sentía muy triste y preocupado, sin saber el porqué estábamos así y tendiendo esperanza de que solo es un sueño muy realista y que pronto terminará.


martes, 15 de mayo de 2018

Un regalo para mamá - capítulo 3


Comencé a ver toda la ropa que tenía, era mucha y muy variada, empezando por típicos jeans, leggings, blusas normales, escotadas hasta vestidos elegantes y más cortos casuales, me fijé en sus cajones y tenía mucha ropa interior diferente y variada, desde tipo "para abuelitas" hasta prendas más sexies. No supe porque pero me entraron unas ganas de experimentar ponerme alguna de esas prendas y porque no? Si ahora prácticamente era mi ropa mientras estuviera en este cuerpo.

Tome una falda que me llamo la atención, estaba a punto de quitarme los shorts cuando de repente mi mamá tocó la puerta.
-Como vas hijo?
-Esteeeeee, bien mamá, ya terminé de recojer tu cuarto (guarde rápido la falda y mi mamá entro al cuarto)
-Como va el medallón?
Apenas la luz iba por menos de un cuarto de llena.
-Aun le falta.
-Vale, estaré un tu cuarto por lo mientras, que termines rápido mamá. (Se rió mi madre de nuevo)
-Si, claro, ya que.

Ya me había emocionado, hasta que entró y me puso los pies en la tierra. Cómo iba a ponerme su ropa?!?! Era una locura!!!
Procedi a seguir haciendo las tareas del hogar, al parecer no era tan difícil, ya que tenía la técnica de mamá. Me estaba aburriendo, por lo cual puse un poco de música para distraerme o hacer menos pesado el tiempo. Puse como siempre mi playlist de rock, pero por alguna rara razón, no me agradaba la música de siempre, oía todo muy fuerte y escandaloso. Al parecer como era el cuerpo de mi mamá, seguía manteniendo sus gustos. Para afirmar mi teoría, puse algunas canciones de cumbia que solía poner mi mamá para hacer los deberes, cual fue la sorpresa que me agradaba escucharlas, cosa que no hacía en mi cuerpo original. Decidí verificar a mi madre en mi cuarto, y pude ver que disfrutaba igual del juego como yo, e incluso era buena, al parecer por la teoría que yo tenía.
Me miró y solo nos reímos.
-Puedes cerrar la puerta.
Me fui y la dejé con la puerta cerrada.
Me parecía curioso lo que acababa de ver. Ya había terminado con barrer y trapear, así como de lavar los trastes, revise la lista y lo que seguía era lavar la ropa.

Tome la canasta de ropa sucia tanto de mi cuarto y la de mis padres y me dirigí al cuarto de lavado, saque toda la ropa del bote de mis papás y pude ver la ropa que habían usado, poco a poco al verla me empezaba a sentir atraído a las prendas de mamá, me acerque un poco uno de sus leggings y lo olí, definitivamente olía a mujer. Saque un poco de ropa que ya estaba lista en la secadora y la puse algo lejos de la lavadora, pude ver que ahí había un outfit que mi mamá solía usar, una falda blanca, una blusa café, unas bragas y un brassiere del mismo color.
Metí la ropa que iba a lavar, cerré el cuarto en el que estaba con seguro y llevado por las hormonas de mi actual cuerpo, decidí probarme ese conjunto, así que no dude, así que me quite la liga del cabello y me desnude totalmente.