sábado, 11 de noviembre de 2017
Manuel y Allison Parker.
Les pido una disculpa, he estado algo ocupada en mi vida de mortal y no he podido estar activa como quisiera :( espero entiendan y tengan paciencia, poco a poco iré haciendo las Caps para que queden lo mejor posible. Aquí les dejo con la Primera Petición, espero les guste y sigan atentos a las publicaciones del blog. Un gran saludo!
martes, 7 de noviembre de 2017
Manos a la obra.
Wow, no me imaginé la participación que iban a tener con la dinámica. Me parece muy genial. Poco a poco las iré haciendo y publicado conforme al orden que las pidieron. Espero que les guste como vayan quedando y les pido paciencia para que queden bien cada una de ellas. Un gran saludo y esperenlas pronto :)
lunes, 6 de noviembre de 2017
Dinámica - Peticiones.
Me gustaría hacer mi primera dinámica de peticiones, ya que solo escribo historias con texto y me gustaría meter más caps al blog para que tenga más imagenes en lo que voy publicando más capítulos de las historias(aún sigo haciendo la de marife y la continuación de El dinero no es lo más importante) pero me gustaría hacer historias un poco más sencillas en forma de Caps. Realizaré varias. Solo dejen el nombre de quién quieran el cambio y trataré de hacerlas lo mejor que pueda. Un gran saludo :)
domingo, 5 de noviembre de 2017
El dinero no es lo más importante - Capítulo 3
Cuando salió mi hija, cerré muy bien la habitación, para evitar que alguien entrará. No estaba listo para lo que estaba a punto de hacer. Pero sin más remedio me animé a hacerlo. Empecé quitándome el pequeño short rosado de la pijama, lo dejé en el suelo, sintiendo aún la ropa entallada que seguía portando, esas bragas igualmente rosadas, las toque un poco, sintiendo la suavidad de esa tela encima de la zona íntima de mi hija, antes de hacer algo, procedí a quitarme la blusa con la que dormía. Fue increíble la reacción que tuve al observar su par de boobies cayendo en mi pecho, ahora estaban afuera. Las toque dando pequeños masajes, lo cual me encantó, rápidamente se endurecieron los pezones. Sin duda eran más pequeños que los de mi esposa, pero aún así eran increíbles, cada sensación era una corriente de placer que se movía por todo el cuerpo. Mi esposa tocó fuertemente la puerta, muy acelerada.
-Vamos Dulce, apúrate que no tenemos todo el día.
-Si mamá.
Sin duda se oía muy apurada y nerviosa. No le puse más atención, así que agarre la mochila de mi hija, y saqué ese bikini de 2 piezas que me dijo que usará. Era muy pequeño, no sé cómo las chicas podían estar solo con eso en la playa. Trate de colocarme la parte de arriba, la cual fue muy difícil de abrochar. Al final después de varios intentos lo cerré y pude sentir el peso de ese par de pechos distribuidos en ambos tirantes del bikini. La tela se sentía muy delgada, como si fuera de alguna cortina o mantel. Vaya que me sentía desnudo.
Faltaba poner la otra pieza del bikini, así que me quite las bragas de mi hija, no pude observar muy bien su zona íntima, ya que el par de pechos me lo impedían, pero vaya que se sentía muy diferente a tener mi pene ahí, solo podía percatarme de que no tenía ni un rastro de pelo, estaba depilada, no sé porque pero así la tenía, trate de no hacer caso para no sentirme atraído a llevarme por el placer, así que rápidamente tome la parte inferior del bikini y lo coloque en ambas piernas. Al subirlo pude sentir como se adaptaba perfectamente a las caderas, al par de nalgas y a la vagina de mi hija, se sentía ajustado, pero muy cómodo. Voltie a ver un espejo y me sorprendió la imagen que tenía, vaya que mi hija a su edad era muy hermosa, heredó muy bien los dotes de su madre. No quería hacer nada indecente por ahora, así que tome esos shorts y vaya que eran muy cortos, mis boxers que siempre usaban eran más largos que estos. La blusa me la puse, casi no cubría nada y se sentía muy fresca, al entrar en ella pude percatarme que era una ombliguera, y en ella podía apreciar el abdomen tan cuidado que tenía. Por último solo me coloque un par de sandalias y tome la bolsa con sus cosas personales. No estaba acostumbrado a usar bolsa en el hombro, así que la llevaba en la mano.
Así me dispuse a salir de la habítacion, para encontrarme de nuevo con mi familia
-Vamos Dulce, apúrate que no tenemos todo el día.
-Si mamá.
Sin duda se oía muy apurada y nerviosa. No le puse más atención, así que agarre la mochila de mi hija, y saqué ese bikini de 2 piezas que me dijo que usará. Era muy pequeño, no sé cómo las chicas podían estar solo con eso en la playa. Trate de colocarme la parte de arriba, la cual fue muy difícil de abrochar. Al final después de varios intentos lo cerré y pude sentir el peso de ese par de pechos distribuidos en ambos tirantes del bikini. La tela se sentía muy delgada, como si fuera de alguna cortina o mantel. Vaya que me sentía desnudo.
Faltaba poner la otra pieza del bikini, así que me quite las bragas de mi hija, no pude observar muy bien su zona íntima, ya que el par de pechos me lo impedían, pero vaya que se sentía muy diferente a tener mi pene ahí, solo podía percatarme de que no tenía ni un rastro de pelo, estaba depilada, no sé porque pero así la tenía, trate de no hacer caso para no sentirme atraído a llevarme por el placer, así que rápidamente tome la parte inferior del bikini y lo coloque en ambas piernas. Al subirlo pude sentir como se adaptaba perfectamente a las caderas, al par de nalgas y a la vagina de mi hija, se sentía ajustado, pero muy cómodo. Voltie a ver un espejo y me sorprendió la imagen que tenía, vaya que mi hija a su edad era muy hermosa, heredó muy bien los dotes de su madre. No quería hacer nada indecente por ahora, así que tome esos shorts y vaya que eran muy cortos, mis boxers que siempre usaban eran más largos que estos. La blusa me la puse, casi no cubría nada y se sentía muy fresca, al entrar en ella pude percatarme que era una ombliguera, y en ella podía apreciar el abdomen tan cuidado que tenía. Por último solo me coloque un par de sandalias y tome la bolsa con sus cosas personales. No estaba acostumbrado a usar bolsa en el hombro, así que la llevaba en la mano.
Así me dispuse a salir de la habítacion, para encontrarme de nuevo con mi familia
sábado, 4 de noviembre de 2017
Un raro poder conlleva una rara responsabilidad - Capítulo 11
-Ya encontré la corbata, ya vez, no que yo no estaba tan buena? Si se ve que te está gustando!
-Ya cállate, solo lo hago porque me obligaste, solo espero terminar ese examen rápido y regresar a mi cuerpo.
- Recuerda, así no es como funciona, hasta las 8 de la noche regresaremos automáticamente!
-Ya ni me lo recuerdes.
Voltie de nuevo para tomar su blusa y observé ese par de senos ya acomodados y mucho más lindos al estar en medio del Brassiere que formaba un gran escote, pude observar el moñito azul que tenía en el medio, sentí como el peso estaba distribuido y podía sentir como si tuviera una carga en la espalda a través de los dos tirantes, supongo que así funcionaban normalmente. Me puse la blusa y la sentí más delgada y suave que la camisa normal de mi uniforme, no sé si sea por su cuerpo o por la blusa que sea asi, pero al abrocharla no se alcanzaba a cerrar hasta arriba, por lo que quedaron 2 botones sin cerrar y se veía un poco la curva de en medio del escote de Sandra.
Me puse el suéter y ví que no era más grande que el mío, pero al tener otra forma, se acomodaba mejor al cuerpo que ahora tenía, lo abroche y no se sentía apretado como cuando desperté con el mío, sino que se adaptaba a las curvas en el estómago y cintura, en la parte de arriba se sentía un poco más ancho, por lo cual no presionaba tanto los pechos, aunque si dejaba ver un poco la blusa que transparentaba el color azul del Bra.
Ya solo faltaba la parte inferior, así que tome la falda y me la puse, al agacharme pude ver cómo también las uñas de los pies las tenía pintadas del mismo color rosa claro y con flores dibujadas.
Me subí la falda y metí la blusa en ella, de forma como cuando me fajaba mi camisa en un pantalón, no encontraba el broche hasta darle 2 vueltas completas en la cintura. La abroche y me senté. Sentí el aire entrar a través de la falda, lo cual me puso a temblar, tanto del frío, como de la sensación que me daba el aire en esa zona del cuerpo.
Tome las calcetas largas y las trate de meter como siempre lo cual no funcionó porque entraban todas dobladas, así que me tuve que resignar a doblarlas como en las películas y subirlas poco a poco a través de las piernas. Llegaban hasta arriba de las rodillas. Yo siempre me burlaba de que tenía piernas de pollo, eran muy blancas como toda su piel, me quedé observando un poco su pie que faltaba y pude ver que los tenía muy bien cuidados, ningún cayó, ninguna imperfección, blancos, el arco muy bien formado y las uñas pintadas. Parecían muy pequeños, por eso se veían lindos siempre, solo tenía un poco duro el talón, supongo por el calzado que luego ultilizaba Sandra. Los toque un poco haciéndome masaje y pude comprobar que todo su cuerpo era muy suave y sensitivo, donde quiera que lo tocaba era asi. Trate de ignorar ese sentímiento y me puse la otra calceta larga.
-Ya quedó, ya me puse la corbata y el cinturón, como vas?
-Ya casi, no me presiones, esto es mucho más difícil para mí.
Me volví a sentar en la banca y tome su par de zapatos, agarré uno y lo observé bien. Era talla 22MX, muy muy pequeño, ya que yo calzo del 28 lo puse en el piso y metí su pie, pude sentir como entraba perfectamente, aunque no se sentía una gran diferencia a unas chanclas como las que usaba en casa, ya que la suela era muy delgada, tome la correa, la cruce y la abroche donde iba. Repetí el proceso con el otro zapato. Terminé de ponerme los dos y se sentía tal cual como unas chanclas o sandalias, no tan cómodo, pero ligero.
Ya por último me puse su anillo que tenía una mariposa plateada en el dedo anular de la mano derecha, y el par de pulceras en la muñeca izquierda, una era un regalo que le di un concierto. Los aretes eran unas pequeñas mariposas de oro que recuerdo yo le había regalado en sus XV años, como no sabía cómo ponermelas, agarre y me colgué su mochila, que era como artesanal, de color azul claro con las cocederas rosa fluorescente, al colgarla, sentí como el par de tirantes de la mochila, se incrustraban entre los brazos y los pechos, dando a resaltarlos aún más y haciendo más presión en la espalda tambos hombros. Eso me incómodo aún más. Ya solo guarde sus aretes en la bolsa del suéter.
Estaba dispuesto a salir, todo sudado, pero no sin antes voltear hacia abajo y sorprenderme de lo que veía, podía observar el escote de Sandra asomado a través de su suéter, la falda que me llegaba un poco arriba de las rodillas, el par de largas calcetas blancas que tenía y los pequeños pies que se asomaban en esos zapatos negros con broche que estaba usando.
No sabía lo que me esperaba el día de hoy.
-Ya cállate, solo lo hago porque me obligaste, solo espero terminar ese examen rápido y regresar a mi cuerpo.
- Recuerda, así no es como funciona, hasta las 8 de la noche regresaremos automáticamente!
-Ya ni me lo recuerdes.
Voltie de nuevo para tomar su blusa y observé ese par de senos ya acomodados y mucho más lindos al estar en medio del Brassiere que formaba un gran escote, pude observar el moñito azul que tenía en el medio, sentí como el peso estaba distribuido y podía sentir como si tuviera una carga en la espalda a través de los dos tirantes, supongo que así funcionaban normalmente. Me puse la blusa y la sentí más delgada y suave que la camisa normal de mi uniforme, no sé si sea por su cuerpo o por la blusa que sea asi, pero al abrocharla no se alcanzaba a cerrar hasta arriba, por lo que quedaron 2 botones sin cerrar y se veía un poco la curva de en medio del escote de Sandra.
Me puse el suéter y ví que no era más grande que el mío, pero al tener otra forma, se acomodaba mejor al cuerpo que ahora tenía, lo abroche y no se sentía apretado como cuando desperté con el mío, sino que se adaptaba a las curvas en el estómago y cintura, en la parte de arriba se sentía un poco más ancho, por lo cual no presionaba tanto los pechos, aunque si dejaba ver un poco la blusa que transparentaba el color azul del Bra.
Ya solo faltaba la parte inferior, así que tome la falda y me la puse, al agacharme pude ver cómo también las uñas de los pies las tenía pintadas del mismo color rosa claro y con flores dibujadas.
Me subí la falda y metí la blusa en ella, de forma como cuando me fajaba mi camisa en un pantalón, no encontraba el broche hasta darle 2 vueltas completas en la cintura. La abroche y me senté. Sentí el aire entrar a través de la falda, lo cual me puso a temblar, tanto del frío, como de la sensación que me daba el aire en esa zona del cuerpo.
Tome las calcetas largas y las trate de meter como siempre lo cual no funcionó porque entraban todas dobladas, así que me tuve que resignar a doblarlas como en las películas y subirlas poco a poco a través de las piernas. Llegaban hasta arriba de las rodillas. Yo siempre me burlaba de que tenía piernas de pollo, eran muy blancas como toda su piel, me quedé observando un poco su pie que faltaba y pude ver que los tenía muy bien cuidados, ningún cayó, ninguna imperfección, blancos, el arco muy bien formado y las uñas pintadas. Parecían muy pequeños, por eso se veían lindos siempre, solo tenía un poco duro el talón, supongo por el calzado que luego ultilizaba Sandra. Los toque un poco haciéndome masaje y pude comprobar que todo su cuerpo era muy suave y sensitivo, donde quiera que lo tocaba era asi. Trate de ignorar ese sentímiento y me puse la otra calceta larga.
-Ya quedó, ya me puse la corbata y el cinturón, como vas?
-Ya casi, no me presiones, esto es mucho más difícil para mí.
Me volví a sentar en la banca y tome su par de zapatos, agarré uno y lo observé bien. Era talla 22MX, muy muy pequeño, ya que yo calzo del 28 lo puse en el piso y metí su pie, pude sentir como entraba perfectamente, aunque no se sentía una gran diferencia a unas chanclas como las que usaba en casa, ya que la suela era muy delgada, tome la correa, la cruce y la abroche donde iba. Repetí el proceso con el otro zapato. Terminé de ponerme los dos y se sentía tal cual como unas chanclas o sandalias, no tan cómodo, pero ligero.
Ya por último me puse su anillo que tenía una mariposa plateada en el dedo anular de la mano derecha, y el par de pulceras en la muñeca izquierda, una era un regalo que le di un concierto. Los aretes eran unas pequeñas mariposas de oro que recuerdo yo le había regalado en sus XV años, como no sabía cómo ponermelas, agarre y me colgué su mochila, que era como artesanal, de color azul claro con las cocederas rosa fluorescente, al colgarla, sentí como el par de tirantes de la mochila, se incrustraban entre los brazos y los pechos, dando a resaltarlos aún más y haciendo más presión en la espalda tambos hombros. Eso me incómodo aún más. Ya solo guarde sus aretes en la bolsa del suéter.
Estaba dispuesto a salir, todo sudado, pero no sin antes voltear hacia abajo y sorprenderme de lo que veía, podía observar el escote de Sandra asomado a través de su suéter, la falda que me llegaba un poco arriba de las rodillas, el par de largas calcetas blancas que tenía y los pequeños pies que se asomaban en esos zapatos negros con broche que estaba usando.
No sabía lo que me esperaba el día de hoy.
viernes, 3 de noviembre de 2017
El dinero no es lo más importante. - Capitulo 2
Trate de hacer varios gestos en el espejo y todos respondían a lo que hacía, me di un pequeño jalón en el brazo y me dolió mucho. No me lo podía creer, me di un par de vueltas y pude observar que tenia completo control sobre el cuerpo de mi hija, todo estaba ahí, su par de pechos, que sentía muy suaves debajo de esa blusa, así como sus partes íntimas, tenía un extraño sentimiento, ya que podía apreciar que no tenía mi pene con la típica erección matutina, en vez de eso, podía sentir el par de nalgas que estaban en ese pegado short rosado y las caderas que lo mantenían arriba. Estaba de hacer algo, cuando alguien muy fuerte tocó la puerta. Procedi a abrir y en ese momento entro mi cuerpo corriendo, empujándome hacia la cama.
-Dulce, por favor dime qué eres tú!
-Que diablos paso? Que me hiciste? Porque estoy en tu viejo cuerpo.
-No lo se hija, yo no hice nada, simplemente paso.
-Y ahora que vamos a hacer?
-Es el último día de vacaciones, en la noche tenemos que regresar a casa. Esperemos regresemos a la normalidad antes de que tenga que ir a trabajar y tú a la escuela
-Eso espero papá, no puedo ser tú! Esto es incorrecto.
-Y crees que yo sí?
-Vamos, papá, tenemos que salir y hablar esto con mi mamá y mi hermano.
-Que les piensas decir? Que tú y yo mágicamente cambiamos de cuerpo? Nos van a tirar de locos.
-Entonces que?
-No lo se. No queda de otra. Tendremos que tratar de pasar por el otro.
-Que tú seas Dulce y yo Papá?
-Ni modo hija, no queda de otra en lo que sabemos cómo fue que pasó.
-Pero papá! Y si mamá quiere hacer cosas contigo. No sería capaz de besarla en la boca. Es mi madre!
-Pues deberíamos hacer lo que podríamos para pasar desapercibidos.
-Bueno, esperemos mañana todo esté normal.
-Vamonos hija, a ver si podemos disfrutar las últimas horas de nuestras vacaciones!
-Ni creas que vas a salir en pijama en mi cuerpo. Si vamos a salir, tendrás que vestir mi cuerpo como se debe.
-Como crees que me voy a poner tu ropa hija, estás loca!
-Tu empezaste con esto de fingir ser el otro. Así que te aguantas. Ahí en la maleta tengo un bikini azul con amarillo, eso te vas a poner. Y para encima en lo que llegamos a la playa, tengo un par de shorts de mezclilla y una blusa blanca.
-Es encerio? Tu ropa es muy reveladora.
-Pues por ahora es tu ropa, así que deberás vestirla. Deja regreso al cuarto que mamá está histérica, no se que le pasó.
-Claro, en un rato nos vemos.
No sabía qué hacer. Pero las cosas eran claras, estaba en el cuerpo de mi hija y tenía que actuar como tal. Así que estaba apunto de cambiarme.
-Dulce, por favor dime qué eres tú!
-Que diablos paso? Que me hiciste? Porque estoy en tu viejo cuerpo.
-No lo se hija, yo no hice nada, simplemente paso.
-Y ahora que vamos a hacer?
-Es el último día de vacaciones, en la noche tenemos que regresar a casa. Esperemos regresemos a la normalidad antes de que tenga que ir a trabajar y tú a la escuela
-Eso espero papá, no puedo ser tú! Esto es incorrecto.
-Y crees que yo sí?
-Vamos, papá, tenemos que salir y hablar esto con mi mamá y mi hermano.
-Que les piensas decir? Que tú y yo mágicamente cambiamos de cuerpo? Nos van a tirar de locos.
-Entonces que?
-No lo se. No queda de otra. Tendremos que tratar de pasar por el otro.
-Que tú seas Dulce y yo Papá?
-Ni modo hija, no queda de otra en lo que sabemos cómo fue que pasó.
-Pero papá! Y si mamá quiere hacer cosas contigo. No sería capaz de besarla en la boca. Es mi madre!
-Pues deberíamos hacer lo que podríamos para pasar desapercibidos.
-Bueno, esperemos mañana todo esté normal.
-Vamonos hija, a ver si podemos disfrutar las últimas horas de nuestras vacaciones!
-Ni creas que vas a salir en pijama en mi cuerpo. Si vamos a salir, tendrás que vestir mi cuerpo como se debe.
-Como crees que me voy a poner tu ropa hija, estás loca!
-Tu empezaste con esto de fingir ser el otro. Así que te aguantas. Ahí en la maleta tengo un bikini azul con amarillo, eso te vas a poner. Y para encima en lo que llegamos a la playa, tengo un par de shorts de mezclilla y una blusa blanca.
-Es encerio? Tu ropa es muy reveladora.
-Pues por ahora es tu ropa, así que deberás vestirla. Deja regreso al cuarto que mamá está histérica, no se que le pasó.
-Claro, en un rato nos vemos.
No sabía qué hacer. Pero las cosas eran claras, estaba en el cuerpo de mi hija y tenía que actuar como tal. Así que estaba apunto de cambiarme.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Un raro poder conlleva una rara responsabilidad Capítulos 9 y 10 - Vistiendonos para salir.
No he estado tan activa como quisiera, pero paso a dejarles un par de capítulos de mi historia, unos de mis favoritos. Disfrútenlos.
Capitulo 9
Yo no me sentí bien con eso, pero tenía razón , no iba a permitir que vieran a mi cuerpo con su ropa. Aquella vez, solo me puse su vestido, pero ahora sería mucho muy diferente, ya que sería su ropa completa y no solo eso, también llevaría puesto su cuerpo.
Para hacerlo menos vergonzoso, tome su mochila y ella la mía y mi guitarra,nos metimos en dos vestidores separados, uno junto al otro, ella rápidamente en mi cuerpo se desvistió y me pasó su ropa por debajo del vestidor.
- apúrate, aquí está mi ropa.
-espera, no es tan sencillo como parece.
Tome la ropa de debajo y la observé detalladamente, el uniforme de la parte de arriba que era la camisa y el suéter era el mismo, azul marino con detalles en color verde y amarillo ocre, solo que la camisa era una blusa, lo ví por el corte que tenía, además que no llevaban corbata y obviamente, abajo tenía falda a cuadros del color de los detalles, verde y amarillo ocre. Las calcetas era blancas muy largas, siempre las tenían un poco arriba de las rodillas, pero aún así quedaba un espacio donde se les veían las piernas libres. También me pasó sus zapatos que eran escolares, negros, flats con correa donde tenía un broche de moño.
Lo levanté todo y lo puse en la banca que tenían los vestidores.
Procedí a quitarme un poco de ropa, le pase mis zapatos, calcetines y el suéter y se lo pase por debajo.
-ahí te va lo que falta, apúrate, que hace frío y luego tu cosa está no la quiero ver por mucho rato.
Me pasó sus aretes, anillos, un par de pulceras y su ropa interior. Eran unas panties de color azul claro, con encaje en la parte de arriba y parte lisa en lo demás, con una zona cocida en su interior donde iba su parte íntima, el corte se veía corto, de esos que solo caben las piernas y se van a la mitad de cada nalga. Y su Brassiere, que igual era azul claro, muy genérico, solo llevaba su respectivo par de tirantes y un moño de adorno, pequeño, en la parte media donde se juntaban los pechos y el par de copas en donde tenía que colocar sus senos.
No estaba tan dispuesto y la verdad no quería ponerme eso, pero no tenía de otra.
Ahí me dispuse a quitarme el cinturón, cuando de repente, al quitarme lo, mi pantalón y bóxers se desplomaron en el suelo.
Capitulo 10
Ahí estaba yo, en el cuerpo de Sandra con la parte de abajo desnudo. Me sentí indefenso, al no sentir mi pene entre mis piernas, solo sentía un vacío, con una extraña presión enmedio, donde sabía claramente que había pero que no estaba dispuesto a conocer... por ahora.
Así que cerré los ojos y le aventé mis pantalones, cinturon y bóxers con el pie debajo del vestidor.
-Ten Sandra. Dije y sin querer con una voz dulce, titubeante y nerviosa
- Hasta que porfin te apuras caray!
Tenía frío, por lo cual inconscientemente cruce mis piernas, pero no sé cruzaron como normalmente lo hacían, sino que se cruzaron a la altura de las rodillas, justo como hacían las chicas. Como me sentía muy avergonzado, tome las panties y rápidamente me dispuse a ponermelas, con todo el pesar de mi hombría, lo hice.
Trate de subirlas rápidamente para no sentir tanto, pero de todos modos, al subirlas pude sentir como se adaptaba suave, delicada y perfectamente el encaje de la tela a la cintura y vientre de Sandra, aparte de que en la parte delantera quedó completamente plano, solo con un pequeño moñito de color azul en el medio donde solía estar mi pene. En la parte tracera, la tela quedaba enmedio de la circunferencia que formaba su par de nalgas, sin querer, las jale un poco y sentí un azoton en ellas, lo cual me caliento un poco. Trate de no hacer caso, pero sentí la parte de enmedio, en donde había la zona cocida, que era aún más suave que toda la prenda, donde pude sentir que recaía esa presión que era su vagina, se sentía muy muy suave, lo cual si me caliento mucho, pero trate de no alarmarse, me concentre y respiré para distraerme.
Me sorprendió mi voz.
-Apúrale Jorge, que, crees que me puedo poner tu suéter así sin camisa?
No tenía de otra, así que procedí a quitarme la camisa, cuando la desabroché sentí el par de pechos de Sandra caer enfrente de mi, vaya que eran pesados por lo grandes que eran, me agache para aventarle mi camisa, cuando me levanté sentí un gran rebote, trate de cerrar mis ojos porque no quería ver, pero los tuve que abrir para ver dónde estaba la ropa que me faltaba.
Nunca me imaginé estar en esa situación, en un vestidor, cambiando ropa, con panties, en el cuerpo de Sandra y con sus pechos al aire y el pelo largo estorbandome. Así que rápidamente busque su Brassiere entre la ropa que me había pasado, no sabía ni siquiera como ponermelo, lo único que estaba en mi cabeza era el como sentía las panties y que mi visión hacia abajo solo podía ver su par de pechos y el cabello que caía de su cabeza, vaya que todo lo que ví hace rato se veía mucho más grande, pero esto era diferente, se miraban muy grandes y pesaban, además de que sus pezones se pusieron duros al sentir el roce de su cabello en ellos, lo cual me hizo sentir aquella sensación electrica de la vez pasada, para mí era demaciado.
-Como piensas que me ponga está cosa?
-Haz de cuenta que es solo una playera, mete las manos y acomoda en las copas mis senos.
Así lo intenté, primero me hice el cabello para atrás, metí una mano después de la otra y acomode los tirantes, agarre las copas y las sobrepuse en sus senos, el roce de la esponjosa tela en sus pezones se sentía casi igual de fuerte que en la parte de las panties donde tenía su vagina puesta. Una corriente eléctrica aún más fuerte se extendió una vez mas por todo el cuerpo de Sandra.
En ese momento, se escuchó la puerta de al lado, Sandra ya había terminado de vestirse en mi cuerpo.
-Donde esta tu corbata.
-Por ahí tirada, búscala, pero podrías ayudarme con esto? No sé cómo le hacen para ponérselo tan rápido.
- MI BRA?!? Apenas vas ahí?
-Si, no vez que me muero de la vergüenza, no he ni querido abrir los ojos para verte, y aparte tus uñas largas y el pelo largo super estorboso no ayudan para a nada, anda, entra y ayúdame!!!
-JAJAJA Sabía que no ibas a poder ponértelo
Entro a mi vestidor y me lo abrochó, me metió los senos bien en las copas y les dió un apachurron con toda la palma de mi mano, me dió media vuelta y me dió una nalgada en sus glúteos. Me sentí totalmente desprotegido y muy incómodo. Le grité:
-Ya salte de aqui, porque haces eso?Como se te ocurre? Maldita pervertida!!!
-No soy pervertida, porque es mi propio cuerpo, solo estaba viendo, si valió la pena estos meses de dieta y algo de ejercicio.
Cerró la puerta y me quedé más tranquilo, ya que podía ver y todo, ya estaban tapadas sus partes más femeninas.
De todos modos me sentía raro, sexy pero raro.
Capitulo 9
Yo no me sentí bien con eso, pero tenía razón , no iba a permitir que vieran a mi cuerpo con su ropa. Aquella vez, solo me puse su vestido, pero ahora sería mucho muy diferente, ya que sería su ropa completa y no solo eso, también llevaría puesto su cuerpo.
Para hacerlo menos vergonzoso, tome su mochila y ella la mía y mi guitarra,nos metimos en dos vestidores separados, uno junto al otro, ella rápidamente en mi cuerpo se desvistió y me pasó su ropa por debajo del vestidor.
- apúrate, aquí está mi ropa.
-espera, no es tan sencillo como parece.
Tome la ropa de debajo y la observé detalladamente, el uniforme de la parte de arriba que era la camisa y el suéter era el mismo, azul marino con detalles en color verde y amarillo ocre, solo que la camisa era una blusa, lo ví por el corte que tenía, además que no llevaban corbata y obviamente, abajo tenía falda a cuadros del color de los detalles, verde y amarillo ocre. Las calcetas era blancas muy largas, siempre las tenían un poco arriba de las rodillas, pero aún así quedaba un espacio donde se les veían las piernas libres. También me pasó sus zapatos que eran escolares, negros, flats con correa donde tenía un broche de moño.
Lo levanté todo y lo puse en la banca que tenían los vestidores.
Procedí a quitarme un poco de ropa, le pase mis zapatos, calcetines y el suéter y se lo pase por debajo.
-ahí te va lo que falta, apúrate, que hace frío y luego tu cosa está no la quiero ver por mucho rato.
Me pasó sus aretes, anillos, un par de pulceras y su ropa interior. Eran unas panties de color azul claro, con encaje en la parte de arriba y parte lisa en lo demás, con una zona cocida en su interior donde iba su parte íntima, el corte se veía corto, de esos que solo caben las piernas y se van a la mitad de cada nalga. Y su Brassiere, que igual era azul claro, muy genérico, solo llevaba su respectivo par de tirantes y un moño de adorno, pequeño, en la parte media donde se juntaban los pechos y el par de copas en donde tenía que colocar sus senos.
No estaba tan dispuesto y la verdad no quería ponerme eso, pero no tenía de otra.
Ahí me dispuse a quitarme el cinturón, cuando de repente, al quitarme lo, mi pantalón y bóxers se desplomaron en el suelo.
Capitulo 10
Ahí estaba yo, en el cuerpo de Sandra con la parte de abajo desnudo. Me sentí indefenso, al no sentir mi pene entre mis piernas, solo sentía un vacío, con una extraña presión enmedio, donde sabía claramente que había pero que no estaba dispuesto a conocer... por ahora.
Así que cerré los ojos y le aventé mis pantalones, cinturon y bóxers con el pie debajo del vestidor.
-Ten Sandra. Dije y sin querer con una voz dulce, titubeante y nerviosa
- Hasta que porfin te apuras caray!
Tenía frío, por lo cual inconscientemente cruce mis piernas, pero no sé cruzaron como normalmente lo hacían, sino que se cruzaron a la altura de las rodillas, justo como hacían las chicas. Como me sentía muy avergonzado, tome las panties y rápidamente me dispuse a ponermelas, con todo el pesar de mi hombría, lo hice.
Trate de subirlas rápidamente para no sentir tanto, pero de todos modos, al subirlas pude sentir como se adaptaba suave, delicada y perfectamente el encaje de la tela a la cintura y vientre de Sandra, aparte de que en la parte delantera quedó completamente plano, solo con un pequeño moñito de color azul en el medio donde solía estar mi pene. En la parte tracera, la tela quedaba enmedio de la circunferencia que formaba su par de nalgas, sin querer, las jale un poco y sentí un azoton en ellas, lo cual me caliento un poco. Trate de no hacer caso, pero sentí la parte de enmedio, en donde había la zona cocida, que era aún más suave que toda la prenda, donde pude sentir que recaía esa presión que era su vagina, se sentía muy muy suave, lo cual si me caliento mucho, pero trate de no alarmarse, me concentre y respiré para distraerme.
Me sorprendió mi voz.
-Apúrale Jorge, que, crees que me puedo poner tu suéter así sin camisa?
No tenía de otra, así que procedí a quitarme la camisa, cuando la desabroché sentí el par de pechos de Sandra caer enfrente de mi, vaya que eran pesados por lo grandes que eran, me agache para aventarle mi camisa, cuando me levanté sentí un gran rebote, trate de cerrar mis ojos porque no quería ver, pero los tuve que abrir para ver dónde estaba la ropa que me faltaba.
Nunca me imaginé estar en esa situación, en un vestidor, cambiando ropa, con panties, en el cuerpo de Sandra y con sus pechos al aire y el pelo largo estorbandome. Así que rápidamente busque su Brassiere entre la ropa que me había pasado, no sabía ni siquiera como ponermelo, lo único que estaba en mi cabeza era el como sentía las panties y que mi visión hacia abajo solo podía ver su par de pechos y el cabello que caía de su cabeza, vaya que todo lo que ví hace rato se veía mucho más grande, pero esto era diferente, se miraban muy grandes y pesaban, además de que sus pezones se pusieron duros al sentir el roce de su cabello en ellos, lo cual me hizo sentir aquella sensación electrica de la vez pasada, para mí era demaciado.
-Como piensas que me ponga está cosa?
-Haz de cuenta que es solo una playera, mete las manos y acomoda en las copas mis senos.
Así lo intenté, primero me hice el cabello para atrás, metí una mano después de la otra y acomode los tirantes, agarre las copas y las sobrepuse en sus senos, el roce de la esponjosa tela en sus pezones se sentía casi igual de fuerte que en la parte de las panties donde tenía su vagina puesta. Una corriente eléctrica aún más fuerte se extendió una vez mas por todo el cuerpo de Sandra.
En ese momento, se escuchó la puerta de al lado, Sandra ya había terminado de vestirse en mi cuerpo.
-Donde esta tu corbata.
-Por ahí tirada, búscala, pero podrías ayudarme con esto? No sé cómo le hacen para ponérselo tan rápido.
- MI BRA?!? Apenas vas ahí?
-Si, no vez que me muero de la vergüenza, no he ni querido abrir los ojos para verte, y aparte tus uñas largas y el pelo largo super estorboso no ayudan para a nada, anda, entra y ayúdame!!!
-JAJAJA Sabía que no ibas a poder ponértelo
Entro a mi vestidor y me lo abrochó, me metió los senos bien en las copas y les dió un apachurron con toda la palma de mi mano, me dió media vuelta y me dió una nalgada en sus glúteos. Me sentí totalmente desprotegido y muy incómodo. Le grité:
-Ya salte de aqui, porque haces eso?Como se te ocurre? Maldita pervertida!!!
-No soy pervertida, porque es mi propio cuerpo, solo estaba viendo, si valió la pena estos meses de dieta y algo de ejercicio.
Cerró la puerta y me quedé más tranquilo, ya que podía ver y todo, ya estaban tapadas sus partes más femeninas.
De todos modos me sentía raro, sexy pero raro.
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