lunes, 8 de enero de 2018

El dinero no es lo más importante. - Capítulo 10

La sensación cuando daban ganas de hacer del baño era muy muy diferente siendo mujer, sentía una presión en la zona baja del estómago, muy inflamado y en medio de las piernas sentía que iba a explotar en cualquier momento, así que solo cerraba las piernas entre sí para aguantar ese sentimiento, presionando fuerte para soportarlo. Fueron los minutos más largos que había sentido hasta ahora, mi esposa se formó justo atrás de mi, mientras los demás fueron al baño de hombres y super rápido entraron y salieron, mi hija con una gran sonrisa al verme sufrir se acercó y nos dijo "Vamos a sentarnos en lo que terminan chicas, ahorita nos vemos" un una risa sarcástica.
Esos minutos se me hicieron eternos, la fila avanzaba muy lento, además que para atrás llegaban y llegaban más feminas que se formaban para pasar.
Ya que por fin pudimos pasar, había una gran cantidad de personas dentro, otras 4 chicas afuera de los cubículos donde se encontraban los baños, mientras otras cuántas estaban en frente del espejo maquillándose y lavando sus manos. Algo que también me llamó la atención fue no ver mingitorios, por obvias razones, y ver hacia los cubículos y en vez de ver los zapatos de hombre y pies peludos, poder ver en ellos los pies de las mujeres que estaban dentro, algunas con tenis, otras con zapatillas, pero había variedad y se sentía raro observar eso.
Poco a poco fueron avanzando hasta que fue mi turno. Cuando por fin me tocó, entre en el baño y me sorprendió ver lo sucio que estaban. Al pensar que era el baño de chicas me lo imaginaba más aseado, pero no. Estaban mucho más sucios que los de hombres, no me importó en el momento.

Rápidamente baje los apretados jeans y las Panties rosas que ya se encontraban algo húmedas, supongo que de tanto aguantarme algo debía de resultar.
Cuando me senté, pude por fin descansar y orinar por fin.
Fue una sensación relajante, aún más que cuando tenía mi cuerpo, supongo que por todo el tiempo que tuve que esperar. Asimismo la presión del líquido la sentía en la vagina de Dulce, algo muy raro, ya que se sentía en toda como salía el líquido de una forma uniforme en toda ella y no solo concentrada en un punto como con mi pene, además que el sonido era algo diferente. Unos segundos después ya me sentía mejor, me levanté y en ese momento me percaté que estaba escurriendo mucho, me senté de nuevo y recordé que tenía que limpiar su zona para evitar eso que ya me había sucedido, moje un poco los jeans y las Panties de mi hija.
No tenía opción si no quería hacer un mayor desastre, así que tome unos cuantos cuadros de papel, los doble y con la mano me dispuse a limpiar de orina la vagina de mi hija. Era una escena muy muy rara, nunca en mi vida me había imaginado tener que pasar por esto y estar en esta situación.

jueves, 4 de enero de 2018

El dinero no es lo más importante - Capítulo 9

Ya que recogimos las maletas me acerqué a mi hija que aún seguia enojada, y le comenté.
-Que no pasaste antes de regresarnos?
-‎No hija, solo me puse la ropa que me dijiste y pues no me andaba, además que respeto tu cuerpo y aún no he tocado nada privado de él.
-‎Si claro, respetando mi cuerpo, y que hacías hace rato casi besando a ese tipo!!!
-‎Lo siento, aún me siento arrepentido, me deje llevar muy feo.
-‎Por cierto, que tanto viste de mi teléfono? Te ví muy entretenido!
-‎Nada.
-‎Como de que nada?
-‎Bueno, un poco tus fotos, por cierto, nunca me habías dicho que tenías novio!!!
-‎Aishhhh papá, para que querías que te dijera!!! Si nunca te intereso para que te decía!!!
-‎Pero no son cosas que se ocultan así. Dime, tu mamá sabe de él?
-‎Por supuesto!... Que no, lo conoce pero como amigo, no sabe que somos novios.
-‎Y cuando nos pensabas decir?!?!
-‎Pues que les importa es mi vida privada.
-‎Ni creas que te voy a dejar andar con un muchacho así, ni lo conocemos, qué tal si es un tipo más que solo te quiere por el dinero que YO GANO y te doy o por algo así.
-‎No sabes lo que dices, el no me quiere por eso, su familia tiene más dinero que incluso el que tú y mamá ganan. Es un gran chico, así que no se te ocurra nada para terminar con él! Si le haces algo a nuestra relación mientras estamos así, te juro que lo pagaras!!!
-‎Ya se que debemos simular ser el otro, pero no sabía que tenías novio, ahora que voy a hacer!!!
-‎Pues estamos a mano, yo también tengo que lidiar con Mamá, es algo incluso mucho más extraño!!! Así que ni modo, si no quieres que nos tiren de locos, tu tendrás que salir con Julián y yo mantenerme con mamá, no hay de otra!
-‎Ni me lo digas, esperemos regresar a la normalidad pronto, no me imagino seguir los días siendo tu aún.
-‎Ya lo sé, esto de ser un viejo no está cool, ya me cansé de caminar y estar en la playa todo el día, y tengo sueño siento muy temprano, lo bueno que mamá anda un poco extraña, no se me ha acercado tanto como luego suelen estar ustedes.
-‎Y crees que estar así está bien para mi? Ya me desespere que cada que pasó los chicos se me queden viendo, y más hace rato que tome tu maleta que me tuve que agachar, no son nada discretos!!!
-‎Ya vez, ahora nos entiendes un poco más. Y para que sufras de lo que sufrimos las mujeres, ve al baño que te anda, correle, por allá está el baño.

Mire hacia donde señaló mi hija y vaya fila que habia, cerca de unas 10 personas, entre ellas chicas, viejitas y niñas pequeñas, todas esperando a entrar al baño.


miércoles, 3 de enero de 2018

El dinero no es lo más importante - Capítulo 8

Les pido una disculpa y les deseo feliz año nuevo atrasado. Aquí les dejo con un capítulo más de está historia que me ha agradado hacer de nuevo.

Esperamos a mi esposa Alexa, una vez que salió, pedimos un Uber y nos dirigimos al aeropuerto.

Todo el camino fue muy incómodo, ya que después de lo sucedido yo me encontraba muy apenado y mi hija estaba superenojada.
Llegamos al aeropuerto, subimos al avión y cada quien se sentó hasta el extremo de los asientos, mientras más lejos mejor. En todo el trayecto nadie se habló para nada, todos estaban con sus teléfonos para ignorarse. Yo hice lo mismo, así que saque el teléfono de mi hija, por suerte tenía lector de huellas y ya no necesite su contraseña. Me puse un rato a revisarlo, ví sus mensajes y tenía demasiados sin contestar, la mayoría eran de sus amigas así como de varios chicos que le escribían cosas románticas o iban directo al grano y le enviaban fotos de sus miembros, me daba risa y a la vez me molestaba que sufrieran esto seguido las chicas supongo que era molesto, aunque por unos instantes me quedé viéndolos y la verdad algunos se veian bien, con su abdomen marcado como siempre lo quise tener.


Me puse un poco más a indagar su celular, en sus fotos podía ver en casi todas a 3 de sus amigas, muy guapas por cierto, ya las había visto, solían ir por mi hija a casa de repente. Mire un poco más y había una carpeta que decía D&J la abrí y descubrí muchas fotos de mi hija con un sujeto, alto, delgado, de pelo castaño y se veía que era de dinero, ya que tenía un buen reloj y vestía bien. Mire más fotos de esa carpeta y había fotos en las cuales se estaban dando besos muy apasionados, abrazándose e incluso una que me molestó mucho, que era de ese tipo tocándole el trasero a mi hija. No podía creer que mi hija a su edad y yo sin enterarme, tuviera un novio. Y al parecer llevaban mucho tiempo, ya que la fecha de las fotos eran de hasta 1 año atrás.
Rápidamente se fue el tiempo y nuestro avión aterrizó.
Al bajar, sentí una incomodidad en el cuerpo de mi hija, al parecer tenía unas ganas muy fuertes de ir al baño.


domingo, 17 de diciembre de 2017

El dinero no es lo más importante - Capítulo 7

Mi hija me dió lo que quería que me pusiera, así que después de la pena que había pasado, ya solo obedecí sin oponerme. Procedí quitándome el bikini, vaya que fue muy fácil, ya que no cubría tanto que digamos, de repente sentí más calor de lo normal, y tenía ganas de tocarme, pero por respeto, no lo hice, trate  de ignorarlo, pero era imposible, ya que al voltear hacia abajo, veía ese par de pechos, aún no tan desarrollados, pero bien formados, los pezones se endurecieron y queria tocarlos, pero me aguante las ganas. Saque de la bolsa las bragas rosadas que me había quitado en la mañana, las tomé y pude percatarme que aún seguían con un aroma muy dulce. Me las puse, pero de nuevo un mar de sensaciones surgieron de la zona pélvica de mi hija, esa tela tan suavecita se sentía una maravilla, eran muy cómodas y sexys. Tome un Brassiere blanco que encontré, se veía sencillo, así que lo tome, lo puse encima de los pechos y lo amarre por detrás. La tela que sostenía los pechos, era algo esponjosa, se sentía muy rico, aunque era una presion más fuerte la que ejercían los tirantes en comparación al bikini. Me sentía algo avergonzado de estar en esa situación, pero era algo que tenía que aceptar, por lo menos hasta que encontramos una solución para volver a la normalidad.
Para dejar de exitarme, me coloque la blusa que mi hija me dijo que portara. Era una blusa de manga corta, era muy fresca, pero nada de lo normal. Solo resaltaba que se alcanzaban a notar sus pechos en ella, como a una chica cualquiera.
Procedí y tome unos Jeans que estaban algo rotos de las rodillas, muchas veces me había puesto jeans, pero está era una sensación muy diferente a todas esas veces, estos pantalones, eran más ajustados de lo normal, la parte del Tiro era más pequeña, y dejaba apreciar la circunferencia que su culo formaba, los sentía muy justos, pero no era molesto, seguían siendo cómodos. Por último, me puse unos tenis blancos con negro, como cualquiera, solo que pequeños, ya que yo calzaba del 27 y ahora estos zapatos eran del 23, era la misma sensación.
Tome la bolsa y salí, mi esposa aún seguia adentro, se escuchaba con dificultades, pero yo al no saber tanto de ropa y esas cosas, solo salí. Me sorprendió ver el reflejo en el gran espejo, ya que era 100% mi hija la que ahí aparecía, y yo era quien ahora la veía.



Esperamos a mi esposa Alexa, una vez que salió, pedimos un Uber y nos dirigimos al aeropuerto.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Asumiendo el rol de pareja - Capítulo 1

Mi esposa y yo nos hemos distanciado mucho. Cómo ambos tenemos trabajos de todo el día, solamente nos vemos al final del día para dormir. Hace muchos meses que no tenemos sexo ni tanta intimidad, los fines de semana cuando teníamos algo de tiempo libre, simplemente nos separabamos, ella salia de compras con sus amigas mientras yo optaba por ir al estadio de fútbol de mi ciudad cuando había partido. La verdad sentía que me engañaba, pero como no teníamos tanto tiempo, ya no era la mismo. Un día, salimos ambos a cenar donde aprovechamos para hablar, ambos nos dijimos lo que nos molestaba y antes de explotar en enojo, decidimos salir del restaurante y fuimos con el primer psicológo que encontramos. Era un sitio algo extraño, nunca lo había visto, entramos y todo lucía viejo, el tipo que nos atendía, se veía extraño, como un indigente con traje. Hizo que le dijeramos todo, los problemas que teníamos y que nos molestaba del otro. Me pareció raro que ni siquiera nos hiciera caso, solo se la pasaba caminando en círculos e hizo un raro té de hierbas que emanaba ciertos colores y luces. Me imaginaba que era una farsa, así que me enoje, le di dinero y estaba a punto de irme cuando por fin hablo ese charlatán.
-Sientate por favor amigo. No ganas nada con enojarte.
Decidí seguirle el juego y me senté.
-Vaya que tienen ciertos problemas de pareja graves, pero no sé preocupen.
Nos sirvió una tasa de té a ambos.
-Necesitan pasar un tiempo diferente, ponerse en los zapatos del otro. Tomen al té que les di.
Seguimos el juego y nos salimos del consultorio.
Esa noche, ambos nos tranquilizamos mucho y no discutimos, llegando a casa estábamos muy exaustos, nos acostamos y quedamos profundamente dormidos.
Esa noche fue extraña para mí, sentía un gran escalofrío toda la noche, me movía demaciado y sentía dolor en todo el cuerpo, además soñé que me moría por culpa de mi esposa y que estaba en el cielo, en el cual me rechazaban. Algo muy surrealista.
A la mañana siguiente, desperté de golpe muy asustado, pero más fuerte era el susto que me dió al darme cuenta que estaba en la misma habitación, pero a mi lado, me encontraba yo mismo dormido. Pude sentir que algo estaba mal, así que me quite las cobijas y pude ver las enormes tetas de mi esposa, pero ahora las tenía yo. Estaba muy impactado, ya que ahora me encontraba en el cuerpo de ella. Acerqué mi mano enmedio de mis piernas y pude sentir un vacío, sin duda estaba 100% dentro de ella, no sentía mi pene erecto como en cada mañana, en lugar de eso, estaban su vagina en esas bragas negras ajustadas con las que dormía mi esposa.

No me lo creía, así que me levanté al baño y pude ver en el espejo su hermosa y delicada cara, intenté jalarla y me dolió demaciado, lo cual no era nada bueno. En ese momento sentí el gran y largo cabello rubio castaño que colgaba de mi cabeza. Vaya que era muy largo. Estaba a punto de disfrutar sus pechos cuando escuché a mi esposa gritando en mi cuerpo. Inmediatamente me levanté a ver qué pasaba, y ahí estaba ella, sentada en la orilla de la cama con mi enorme erección enmedio de las piernas, muy asustada y estaba a punto de llorar.
Me sorprendió su cara cuando me vio salir del baño.
-Que chingados has hiciste con mi cuerpo? José Luis, porque hiciste esto?
-‎Yo no hice nada! Me voy despertando y estoy igual de sorprendido que tú Alondra. No sé cómo pasó esto? Acaso piensas que quiero ser tú!
-‎No puede ser. Porque tengo que estar atrapada en tu tonto cuerpo de Godínez.
-‎Crees que a mí sí me agrada estar en el tuyo?
-‎Tan siquiera yo si me cuido y estoy muy bien físicamente, no me lo negarás.
-‎Eso sí amor, pero hace mucho que no tenemos relaciones.
-‎Que te pasa? Vez la situación y tú hablando de relaciones?
-‎Lo siento, es que ya sabes. Te extraño mucho y no me gusta que no estés conmigo tanto tiempo.
-‎Ya cállate. Hay que pensar bien las cosas.
-‎Debe ser culpa del loco psicólogo que vimos ayer. No tenía para nada buena pinta y con su té de hierbas extrañas pudo ser posible esto.
-‎Mierda, Oye, creo que a esto se refería el hombre! Tal vez la única forma de reconciliarnos y ver nuestros defectos es pasar el día como dijo "En los zapatos del otro" y que mejor manera que está.
-‎Y que pretendes hacer Alondra?
-‎Yo no sé. Pero como esposo tengo que ir al fútbol no? Es lo que haces todas las semanas. A ver si logro disfrutarlo, porque nunca me ha gustado más que por ver a los jugadores.
-‎Asi sin preguntar vas a hacerlo?
-‎Claro. Tú nunca me preguntas acerca de lo que quiero hacer. Deberías salir un rato a caminar
-Estás loca! Y dejar que todo el mundo me vea como tú! Prefiero quedarme en casa.
-‎Andale. Síguele la corriente, además será algo divertido, te lo aseguro!
-‎Y que se supone que haga?
-‎Pues ahora tienes mi cuerpo, puedes ir a lucirlo a donde quieras. Te recomiendo ir al centro comercial para que entiendas lo divertido que es ir siendo mujer. Podrás probarte toda la ropa que quieres.
-‎No estoy seguro que quiera pasar mi sábado así.
-‎Pues no tienes de otra. Ándale! Te va a gustar. Que pierdes al intentarlo.
-‎Esta bien amor, vete al fútbol esperemos esto pase rápido.
-‎Claro que si lindura.

En ese momento, mi esposa se acercó hacia mí para darme un beso, el cual rechaze y solo le di uno en la mejilla, fue una situación muy extraña. Busco rápidamente la playera de mi equipo favorito, se la puso, tomó mi cartera y llaves  del auto y salió la puerta,me dejo ahí, solo encerrado en su hermoso cuerpo.

Un raro poder conlleva una rara responsabilidad - Capítulo 14

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Cuando comencé a resolverlo, moví el único mechón de cabello que tenía en la cara, me senté recto, acomode de nuevo el Tirante del Bra y comencé a llenarlo. Estuve a punto de equivocarme al poner el nombre, ya que por la costumbre ya había escrito Jorge, así que tome su bolsita de maquillaje y saqué corrector. Se acercó el profe y me quitó la bolsa y solo me dejó con el corrector.
-Ni creas que la voy a dejar sacar esa cosa señorita Rodríguez, saque sus cosas que necesita y cierre bien su mochila.
Así lo hice, tomé el corrector y puse el nombre de Rodríguez Sánchez Sandra y el número de lista 23.

Comencé a resolver todos los incisos, ejercicios y todo, lo único que me molestaba eran las uñas largas que tenía y las pequeñas manos, no podía agarrar bien el lápiz y a la hora de teclear en la calculadora, lo tenía que hacer con las uñas, porque los dedos no llegaban a los botones. Noté que la letra con la que escribía no era para nada mi fea letra, ni tampoco la letra de Sandra, sino que era una mezcla Intermedia entre las 2.
Otra cosa que me molestaba, era que al borrar con goma, todos los sobrantes se metían entre las uñas, eso también era incómodo.
Me apure y lo hice muy rápido, en 1 hora ya había terminado de hacerlo bien... Demasiado bien, así que antes de poner las respuestas con tinta, borré algunos incisos y los puse mal a propósito para que se viera como que si los había hecho Sandra
Ya lo corregí y todo solo esperaba que alguien más se levantará a entregarlo para no ser el único.
En eso se levantó el chico que me había hablado hace rato, así que tomé la mochila, me levanté con él mientras la chica que me jalo el Bra me aventó una bola de papel. La ignore y entregué mi examen.
-Ya tan rápido señorita Rodríguez, espero tan siquiera tenga una bien, de seguro lo contesto todo al tanteo.
-No, como cree profesor, esta vez cambió algo en mí, creo que me va a ir bien.
-apoco si muy estudiosa la chamaca! Mira nomas, aplicada me salió la señorita, cuidese, la revisión es el lunes. Hasta luego hermosa.

Me dió la bolsa que me había quitado, me salí del salón y me quedé extrañado, sentía muy raro que se refieran a mi como señorita, o hermosa, varios a si les hablan a varias mujeres, pero que me lo digan a mi, sentía muy muy raro, aparte que aún no me acostumbraba.

Como salí rápido, me quedé un poco afuera del salón, en el barandal. Me puse a ver mi teléfono, conteste varios mensajes y ví un poco mis redes sociales, hasta que me harté, ya que las malditas uñas largas no me dejaban usar el teléfono agusto ni escribir bien. Como pude, le mandé mensaje a Sandra.

-Listo, ya quedó. Ya terminé tu exámen
-S: Que bueno, yo sigo aquí aburrida calificando, porque no vienes para acá para apurarnos a terminar.
-Vale, ahorita te alcanzo.
-No se te olvide la Selfie de que terminé el exámen.
-Hay tu, como eres adicta a las redes sociales.
-Correle, mándamela, se buena chica!
-Ya cállate, en un momento te la mando.

Estaba ahí afuera cuando salió el tipo que me había hablado hace rato.
-Hola Sandy, qué tal cómo lo sentiste? Me sorprendiste saliste muy rápido!
-Pues ya vez, creo que sí me sirvió estudiar.
-Eso espero. No estuvo tan difícil, me imagino que para los demás sí.
-Si, sabiendo hacerlo no hay pierde. Si me molestas.

Agarre mi teléfono y tomé la foto que Sandra me había pedido, ya me fue un poco más fácil tomarla, hice la misma pose de la vez pasada, aunque aún me sentía avergonzado al ver a Sandy en la cámara cuando la tomaba.

- Eres como todas las chicas, nunca dejan de tomarse fotos.
-Ya vez como somos, lo hacemos por instinto.
- Me imagino que sí, además de que eres muy guapa, por eso te ha de gustar tanto.

Solo me sonroje y le di un pequeño golpe amistoso.
-Yo nunca me he tomado una selfie con una chica, solo con mis primas. Me podría tomar una contigo?
Me sentí apenado y un poco triste por la situación del sujeto, no sé si era verdad, pero con solo verlo y escuchar como me hablaba, se veía que no tenía tanto contacto con chicas y que no tenía tantos amigos, así que accedí.
- Si claro, vente, vamos a posar.
El chico muy emocionado se puso detrás de mí, vaya que a su lado, en el cuerpo de Sandra se veía muy pequeña. Así que se tuvo que agachar un poco para que se viera.
Nos tomamos una foto algo rara, uno al lado del.otro sin ningún contacto y el chico muy serio.
-Vamos, no seas tímido, no muerdo.
Estaba todo apenado el chico, pero aún así, se puso algo detrás de mí, y muy atrevido, me tomo con una mano en la cintura. Sentí muy raro eso, el tacto de su mano, que se sentía muy grande al estar yo en el pequeño cuerpo de Sandra, que su mano rosara entre la blusa y la falda, no se porque, pero sentí un hormigueo en el cuerpo e inconscientemente sonreí muy natural, no como en las fotos pasadas que estaba simulando. Tome varias de una sola vez. Y me gustó cómo quedaron, la luz del sol pegandonos, con ese chico feliz de poder tocarme y yo portando a una Sandra feliz y sonriente.
- Mira, quedó muy bien.
-nos vemos graciosos, no sabía cómo posar, te digo, casi no me tomo fotos.
-No te preocupes, para ser tu primera vez con una chica ajena, estuvo bien.
- Perdón si hice algo mal, es que me puse nervioso, eres muy bonita.
-No te preocupes. Si quieres te paso la foto al rato. Como te llamas?
-Víctor Ontiveros.
-No te tengo en Facebook verdad?
-No, te mandé la solicitud hace meses pero nunca me aceptaste.
-Oops, lo siento, al rato que esté en mi casa te acepto y te la mando vale?
-Está bien.

En ese momento salió la chica que hace rato me estaba molestando.

El dinero no es lo más importante - Capítulo 6

-Hola nena, te gustó?
No respondí para nada.
-Te noté un poco nerviosa hace rato, nada que un poco de vodka no pueda arreglar. Cuentame de ti. De dónde vienes?
-De muy lejos, ya en pocas horas regreso a mi hogar.
-Estás horas bastarán no te preocupes.
Yo no podía pensar bien lo que estaba haciendo, además que mi esposa ya se había tardado en el baño.
En ese momento, solté un erupto algo fuerte, el chico se rió y yo me apene.
-Jajaja No te preocupes, suele pasar. Porque no vamos un poco a caminar por la playa, para que se te baje.

Se levantó del banco, y me tomo de la mano, yo lo seguí, caminamos un poco en la orilla del mar. Me empezó a contar de su vida, que era muy exitoso y de vez en cuando me decía cumplidos. Cada que el me preguntaba algo, solo mentía, ya que yo no conocía bien a mi hija, lo cual me puso algo triste. Me sentía extraño, la escena a lo lejos parecía normal, un par de chicos, hablando en la playa, caminando tranquilamente, pero era extraño, ya que al caminar al su lado, podía apreciar que era muy alto, o al menos así lo veia ahora, además que me sentía desprotegido al sentir las brisas marinas en la piel de mi hija. Poco a poco el sol se fue metiendo, llegamos al final del muelle, ese chico se puso frente a mi, me abrazó.


Quedamos varios segundos ahí, no sabía  lo que hacía, solo me dejaba llevar por las sensaciones y supongo que el alcohol ayudaba en eso, podía ver su abdomen marcado en frente de mi, así como las tetas de mi hija chocando contra él. Me sentía protegido, en ese instante, el chico se separó un poco, se acercó hacia mí, y poco a poco junto su cara con la mía. Estaba a punto de darme un beso, no sabía porque lo permitía, pero en ese instante, llegó mi hija en mi cuerpo super enojada.

-CARAJO DULCE, VEN PARA ACA!!!
En ese instante me jalo del brazo muy fuerte.
-Ya tenemos que irnos, deja a ese chico ahí, además como puedes hacer eso, que diría tu novio Víctor. Vas a ver al rato jovencita!

Me sentí muy mal en esa situación, mi hija me había encontrado besándome con otro hombre, no sabía cómo había llegado ahí, pero lo bueno fue que me salvó a tiempo.
-Que te pasa papá?
-‎Lo siento hija, ese joven me dió alcohol y después de eso no supe que paso.
-‎No puede ser, mi cuerpo se le sube muy rápido, ten cuidado. No quiero hablar mas de esto, vámonos papá.

En ese momento, regresamos con mi hijo Ángel y mi Esposa Alexa, ambos estaban discutiendo. Mi esposa me sorprendió, ya que tenía todo el bikini mojado, me parecía raro, porque a lo lejos parecía que mi hijo la estaba regañando. Ambas tomamos la maleta y nos cambiamos en el baño.